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20 de enero 2026
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OpiniónMiguel ColladoMiguel Collado

Ideas en movimiento o fragmentos de mi pensar (2)

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RESUMEN

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Al poeta Víctor Villegas

in memoriam

 

  1. NADA NOS LLEVAMOS AL MORIR

 

Equivocado está aquel que cree que poseerá eternamente lo que posee —material o inmaterial—, pues alguien, al final, heredará su sembradío, con los frutos sanos o no que el mismo produzca. Alguien (hijo, esposa o hermano) heredará sus haberes en cuentas bancarias y también sus deudas. Es que ni el recuerdo nos pertenece eternamente. Oportuno es citar al psicólogo Walter Riso: “Nada es tuyo, la vida te lo alquila, te lo presta para que lo disfrutes mientras lo tienes”. De ahí, una sensata sugerencia: valora y disfruta lo que posees ahora —tu inventario de bienes materiales y de cosas muy queridas: tus hijos, tu pareja, tus hermanos, tus demás parientes, amigos, etcétera— en lugar de concentrar ambiciosa y vanidosamente tu atención en aquellas cosas que sueñas poseer y que quizá nunca tendrás. Recuerda que transcurre el tiempo, hoy más que nunca, de modo sigiloso y rápido y que, de repente, ¡ya no estamos! Amar y dejarse amar es lo más importante.

 

  1. LA MUERTE ES UN DOLOR

 

¿Acaso existe el modo de morir sin que el dolor humano esté presente, sin que las lágrimas afloren en los ojos de alguien? ¡Siempre lo he dudado! Es mucho el tiempo transcurrido desde mi peregrinaje por mi interior más profundo, consultando a visitantes del más allá que entre mis sueños percibo como duendes de la muerte. No he conocido un maldito fallecido que no haya merecido el amor de alguien o el perdón de algún ofendido o la lágrima quizá involuntaria de un sensible. Siempre hay una lágrima en formol esperando el momento de dolor que la justifique…hasta por el vagabundo que deambula por ahí. Es que la muerte es un dolor, una herida taladrante, aunque no sangre: las lágrimas espesas son su sangre derramada.

 

  1. LA CULTURA Y LA EDUCACIÓN SON ALAS DE UN MISMO PÁJARO: EL DESARROLLO

 

La educación sin la cultura como soporte andaría coja y viceversa. Esto lo he dicho en varias ocasiones entre amigos que comparten conmigo las mismas inquietudes y preocupaciones en lo inherente al destino de la administración de la cultura desde el Estado. En este sentido, consideramos asunto de suma relevancia el referente a la coordinación entre los Ministerios de Educación y de Cultura. Ambos organismos, armonizando sus acciones, pueden contribuir grandemente con el mejoramiento en la calidad espiritual y moral de los ciudadanos que conforman la sociedad dominicana; los dos, estratégicamente combinados, están llamados a contribuir con el cambio social al que aspira el pueblo dominicano, que no se circunscribe solamente a la asignación de un mayor presupuesto, sino a la ejecución de un plan de desarrollo sostenido en base a criterios de administración sana y eficaz. Se sabe que el cambio en la gente, en los aspectos educativo y cultural, facilita las transformaciones sociales y económicas que desde hace años necesita la sociedad dominicana. Hay que fortalecer institucionalmente ambos ministerios. No todo anda mal, pero sería una insensatez afirmar que todo anda bien. A nuestro modo de ver, se impone trabajar en la formulación de un PLAN ESTRATÉGICO que haga énfasis en la relevancia de la cultura como eje fundamental del desarrollo integral de la nación dominicana y que en el mismo queden puestas al desnudo las cosas que andan mal, así como también las que procede sean continuadas o fortalecidas. En ese plan serian consignadas las posibles soluciones con una visión gerencial bien definida y estableciendo un orden prioritario. Aspectos relevantes a tomar en consideración dentro de un plan estratégico, en el ámbito cultural, son, por ejemplo: actualización de la legislación vigente que norma el sistema cultural del Estado; desarrollo de las industrias culturales y vincularlas al sector turístico; rescate del Sistema Nacional de Casas de Cultura con la finalidad de incorporar las provincias a un proceso sostenido de desarrollo cultural; e implementación de una estrategia nacional de fomento y promoción del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas que sirve de soporte efectivo del sistema de educación. Con la articulación de un PLAN DE DESARROLLO INTEGRAL DE EDUCACIÓN Y CULTURA ―con los dos ministerios citados asumiendo un liderazgo institucional combinado, sin pugilato interinstitucional, dándole fiel cumplimiento al contenido de sus respectivas leyes orgánicas―, se estaría enrumbando a la sociedad dominicana por el sendero del desarrollo integral, moral-espiritual, al que aspiraba el padre de la educación moderna en la República Dominicana: el Gran Maestro Eugenio María de Hostos.

 

  1. Honrar a la Patria es amarla

 

Creo que nos hace falta ser más amantes de lo nuestro, identificarnos más con lo dominicano y defenderlo, sin importar dónde estemos, sin importar los males que nos aquejen. Amamos a nuestros hijos sin que nos importen sus defectos, sin que sus malas acciones disminuyan ese sentir materno o paterno. Así se ha de amar la patria; así se ha de defender cuando malos dominicanos o extranjeros oportunistas digan o hagan cosas que puedan herirla en su esencia como nación soberana. Amar a la patria es honrarla; también enfrentar a aquellos que la denuestan es amarla. Pero no es amor a la patria rendirle pleitesía a aquel que con el sable de su pluma o de su lengua dispara dardos que hieren la dominicanidad. No hay amor a la patria en honrar a quien la deshonra. ¡Sí, honrar a la patria es amarla!

Por Miguel Collado

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