RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Hablar de Valentino Garavani es hablar de elegancia eterna.
A lo largo de más de cinco décadas, el diseñador italiano construyó un legado marcado por la sofisticación, el romanticismo y una estética que redefinió el lujo en la alta costura. Sus diseños no solo vistieron a mujeres influyentes del mundo, sino que se convirtieron en símbolos de una era.
Este lunes 19 de enero fue confirmada su muerte, pero su legado es eterno.
Uno de sus sellos más reconocibles es el “Rojo Valentino”, un tono intenso y apasionado que trascendió tendencias y se convirtió en sinónimo de la casa.
Este color, presente en vestidos de líneas impecables y siluetas fluidas, ha sido protagonista en alfombras rojas y eventos históricos, consolidándose como una declaración de poder y feminidad.
Otro de sus diseños más icónicos son los vestidos de noche de corte impecable, caracterizados por drapeados delicados, escotes sutiles y caídas perfectas que realzan la figura sin excesos. Valentino dominó el arte de la simplicidad sofisticada, donde cada costura tenía un propósito y cada detalle hablaba de refinamiento.
Las flores, especialmente las rosas, ocuparon un lugar central en su universo creativo. Bordadas, aplicadas o estampadas, aportaron romanticismo y poesía a piezas que celebraban la feminidad clásica. Estos elementos florales se convirtieron en una firma visual inconfundible del diseñador.
Asimismo, los trajes de inspiración romana, con capas, túnicas y referencias a la antigüedad clásica, reflejaron su amor por la historia y la arquitectura italiana, dotando a sus colecciones de un aire majestuoso y atemporal.
Los diseños más icónicos de Valentino Garavani no solo marcaron tendencias, sino que definieron una manera de entender la elegancia: sobria, poderosa y profundamente femenina.
Un legado que continúa inspirando a la moda contemporánea y que confirma a Valentino como uno de los grandes maestros de la alta costura.













