RESUMEN
GALLE, SRI LANKA.– Las autoridades de Sri Lanka se vieron obligadas este jueves a improvisar morgues en contenedores refrigerados y unidades de hielo tras el colapso del principal hospital del sur del país. La instalación sanitaria quedó desbordada por la llegada constante de cuerpos de marineros iraníes después del hundimiento del buque de guerra IRIS Dena.
El hospital de Karapitiya, situado en la ciudad costera de Galle, superó su capacidad máxima de almacenamiento forense pocas horas después de que comenzaran a llegar los primeros restos recuperados en la zona del siniestro.
Ante la falta de espacio en las cámaras frigoríficas, fuentes hospitalarias confirmaron que se espera la llegada urgente de un equipo de refrigeración de gran capacidad desde la capital, Colombo, para reforzar la custodia de los fallecidos.
Ataque con torpedos provocó el hundimiento
El desastre naval ocurrió tras un ataque con torpedos ejecutado por Estados Unidos contra el navío iraní. La embarcación navegaba al sur de las costas de Sri Lanka cuando fue impactada, lo que provocó su rápida inmersión.
El hundimiento ocurrió en una zona considerada estratégica para las rutas marítimas internacionales, lo que complicó las operaciones de evacuación de la tripulación.
Balance preliminar: 84 muertos y decenas de desaparecidos
De acuerdo con los primeros reportes oficiales de la Marina de Sri Lanka, hasta el momento se han recuperado 84 cuerpos, mientras que 32 supervivientes fueron rescatados y trasladados al Hospital Nacional de Galle.
Al menos uno de los marinos permanece ingresado en la unidad de cuidados intensivos debido a la gravedad de sus heridas.
Las labores de búsqueda y rescate continúan activas bajo coordinación del Gobierno de Sri Lanka, después de que se recibiera la señal de socorro del IRIS Dena. Equipos navales y de emergencia intentan localizar a decenas de marinos que siguen desaparecidos en la zona del naufragio.




