ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
28 de marzo 2026
logo
OpiniónJimmy Rosario BernardJimmy Rosario Bernard

Humanos en modo Low-Cost: comunicación sin voz, razonamiento sin esfuerzo

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Las cosas están cambiando y sin que estemos haciendo nada para evitarlo. La voz, que siempre usamos para expresar cómo nos sentimos, está pasando a segundo plano. El teléfono, antes símbolo de cercanía, ahora lo reemplazan los mensajes de texto, emojis y audios cortitos que casi nunca duran más de un minuto. Y lo peor es que esto pasa en todo el mundo.

En Estados Unidos, casi todos prefieren escribir que llamar, y en Europa, los jóvenes se sienten incómodos al hablar por teléfono, ¡casi como si tuvieran fobia! Prefieren escribir porque es más fácil. Ojo, que no es solo un detalle. La voz dice mucho más que las palabras: el tono, las pausas y las emociones cuentan un montón. Pero en un chat, eso se pierde. Lo cambiamos por caritas, GIFs y stickers, ¡como si eso fuera suficiente! Y mientras, las redes sociales nos acostumbran a lo rápido: TikTok, con un montón de gente usándolo, ha hecho que los videos cortitos sean la onda para contar historias. Y ahora, para colmo, tenemos la inteligencia artificial metida en todo. ChatGPT y otras herramientas nos resuelven preguntas en segundos, cosas que antes nos tomaban horas de búsqueda.

Al principio, parece genial, y en muchas cosas lo es. Pero también tiene su lado malo: si dejamos que las máquinas piensen por nosotros, ¡nosotros dejamos de usar la cabeza! En las universidades, muchos investigadores usan IA para analizar datos o escribir textos. Pero admiten que esto podría estar afectando su forma de pensar. Y en las empresas, ya usan programas para elegir a los empleados, lo que hace que nos preguntemos si está bien que las máquinas tomen decisiones por nosotros.

Aquí en República Dominicana, donde somos gente alegre y conversadora, uno pensaría que esto no tendría mucho éxito. Pero la verdad es que sí. Casi todos tienen internet en el celular y usan WhatsApp para todo, así que las llamadas son solo para cosas importantes. Para lo demás, usamos audios, mensajes cortos o stickers. Además, el turismo y las tiendas online usan chatbots e inteligencia artificial. Y según estudios, mucha gente no sabe cómo verificar si la información que ven en internet es real. O sea, ¡es fácil creerse cualquier cosa! En todo esto, perdemos más de lo que parece. No solo perdemos el tono de voz y los gestos, sino también la costumbre de escuchar, de preguntar y de pensar las cosas con calma.

El pensamiento crítico, como un músculo, se debilita si no lo usamos. Y en un país donde nos encanta hablar, pasar a esta forma de comunicación rápida y barata es renunciar a algo importante de nosotros. Ojo, no digo que la tecnología sea mala. Sería tonto. WhatsApp ha conectado a gente que antes no se comunicaba y la inteligencia artificial puede hacer que seamos más productivos. El problema es cuando dejamos que lo rápido y fácil reemplace lo importante, y cuando dejamos de pensar por nosotros mismos.

Tenemos que volver a conversar de verdad, enseñar a los jóvenes a cuestionar las cosas y usar la IA como ayuda, no como sustituto de nuestro cerebro. El peligro no es que dejemos de hablar, sino que nos olvidemos de cómo hacerlo. Y el peligro no es que la IA sea más inteligente que nosotros, sino que dejemos de tener nuestras propias ideas. Ser humano no debería ser algo barato.

Jimmy Rosario Bernard

 

Comenta