EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Un día como hoy, hace 200 años, José Núñez de Cáceres proclamó la llamada Independencia Efímera. Para algunos, esa hazaña, breve y fugaz, constituye la primera Independencia dominicana, puesto que marcó la ruptura del orden colonial español, después de 330 años. Uno de ellos es Pedro Mir, cuya visión histórica jalona su «Noción de período en la historia dominicana», y otro es Pedro Henríquez Ureña, el ilustre humanista destacado en México, Argentina y otros lares.
Según ellos, la República Independiente de Haití Español -o Independencia Efímera- fue un grito de liberación nacional alzado a viva voz por la clase criolla que, aunque le había servido al régimen colonial español, se sentía patriota, con apego a la tierra nativa. Criollos eran los españoles nacidos en América.
Nacido en la isla, Núñez de Cáceres había sido un funcionario sobresaliente de España, sobre todo como auditor de guerra en Santo Domingo. Por cierto, estuvieron a punto de matarlo por el atraso en el pago de los sueldos a las tropas coloniales. Le atribuyeron esa morosidad algunos efectivos aburridos e irritados. Estuvo en Cuba, también como funcionario colonial español. En Santo Domingo creó el periódico El Duende, donde publicaba fábulas y otros escritos. Escribió poesías. Brilló como periodista. Su mentalidad saltó el famélico medio social e intentó crear un proyecto de nación, marginando a los negros esclavos -o siervos.
Esa fue su falla, y por eso su obra se quebró. En efecto, Núñez de Cáceres no abolió la esclavitud -o servidumbre tradicional y arraigada en Santo Domingo-, y elaboró una declaración coja de autonomía isleña. Según Fernando Pérez Memén, cometió otro pecado: no aliarse a la Iglesia católica, como sucedió con los curas Miguel Hidalgo y José María Morelos, pioneros de la Independencia mexicana.
Así, la Independencia Efímera se vino abajo. Esa obra era tan frágil que el propio Núñez de Cáceres mandó a José Antonio María Pineda a Venezuela para anexar a la Gran Colombia la República Independiente de Haití Español. El emisario no pudo ver a Simón Bolívar, el gran Libertador. (Dicen que Bolívar lo ignoró porque tenía un compromiso o deuda histórica con Haití, cuyo presidente Petion le había dado pertrechos y otra logística para su campaña libertadora.)
Al frente de una legión de acólitos, Jean Pierre Boyer, el gran caudillo de Haití, invadió y ocupó Santo Domingo el 9 de febrero de 1822. Núñez de Cáceres le entregó las llaves de Santo Domingo, y emigró a México. Allí murió en 1846.
Actividades
Las autoridades dominicanas están desarrollando un dinámico programa de actividades para realzar el bicentenario de la Independencia Efímera, incluyendo ofrenda floral y otros actos patrióticos.-




