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3 de enero 2026
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2 min de lectura Internacionales

Hospitalizan a la británica-iraní retenida por supuesto espionaje en Teherán

Nazanin Zaghari-Ratcliffe
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EL NUEVO DIARIO, LONDRES, (EFE).- La británica-iraní Nazanin Zaghari-Ratcliffe, encarcelada en Teherán desde 2016 por supuesto espionaje, fue ingresada en una clínica penitenciaria tras «perder el conocimiento», informó hoy su marido, Richard Ratcliffe.

De acuerdo con éste, la mujer había sufrido repetidos ataques de pánico y tenía la presión sanguínea baja.

«Mi mujer sufrió un ataque de pánico ayer y hoy otro. Después de este último se desmayó y, tras esto, la han llevado a la clínica de la cárcel donde, por lo que sé, continúa ingresada», explicó Ratcliffe en unas declaraciones a los medios británicos.

«He escuchado que ha sido trasladada a un hospital externo, pero nadie me lo ha confirmado», agregó su marido, que es británico.

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Zaghari-Ratcliffe, de 40 años, acababa de regresar el domingo al presidio tras un permiso penitenciario de tres días, los cuales pasó con su familia en las afueras de la capital iraní.

Su esposo señaló que el martes su mujer sufría dolor de cabeza y sensación de entumecimiento en las piernas y en el brazo derecho, y también tenía sarpullidos.

«Creo que lo que le ocurre son síntomas físicos de la aplastante decepción que sintió al volver a prisión», aseguró Ratcliffe, que pide al Gobierno británico que haga esfuerzos para conseguir la liberación de su mujer.

Zaghari-Ratcliffe recibió la pasada semana su primer permiso de tres días para salir temporalmente de la prisión Evin, en Teherán, y ver a su hija, Gabriella, que vive con sus abuelos maternos en Irán.

La mujer decidió regresar voluntariamente a la prisión el domingo por la noche después de ser informada de que su solicitud de extensión del permiso había sido denegada.

Zaghari-Ratcliffe, que cumple una condena de cinco años, fue detenida en 2016 en el aeropuerto cuando intentaba salir del país al término de unas vacaciones y sostiene que se encontraba en Irán en un viaje familiar para que sus allegados conocieran a su hija.

Las autoridades de Teherán, que en un primer momento la encarcelaron sin esclarecer los cargos, la han acusado de tratar de derrocar al régimen de ese país, algo que ella ha negado.