RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. -El Salvador tiene la palabra Estamos tan acostumbrados a las imágenes que nos facilitan los medios de comunicación masiva, que resulta difícil incorporar a nuestro archivo mental otras, por muy genuinas que sean.
El valor del cine «‘contrainformación’ está precisamente en eso en ser un vehículo que borre las imágenes estampadas en nuestra imaginación por los medios masivos de comunicación, y las sustituya por la versión más cercana a la realidad.
Dentro de esa corriente del cine «contrainformación» se encuentra este filme salvadoreño del colectivo ‘Cooperativa cinematográfica Pulgarcito con textos del desaparecido poeta Roque Dalton, autor de una obra que lleva precisamente ese título «Historias Prohibidas de Pulgarcito».
Esta apología de El Salvador -el «pulgarcito de América según Gabriela Mistral-, se inicia con una carta del conquistador Pedro de Alvarado, escrita en 1524, cuando avanzaba por el litoral del Pacífico. Poco a poco, como si las cosas no hubiesen cambiado en lo más mínimo; vamos conociendo la odisea del pueblo salvadoreño, sobre todo a partir de las luchas campesinas de 1932.
A base de recursos que recuerdan al «nuevo cine político» de Godard, el colectivo «Pulgarcito» nos va poniendo en contacto con El Salvador del presente y sus protagonistas. Las declaraciones de Miguel Mármol, Monseñor Álvarez (Vicario Castren-se), José Guillermo García (Ministro de Defensa), los líderes de grupos estudian-tiles, y las homilías del Obispo mártir Oscar A. Romero, van familiarizando al espectador con gran parte del drama salvadoreño.
La falta de identificación de los participantes, hace difícil la comprensión de la postura que sustentan los grupos políticos. Por las declaraciones de representantes de sectores económicos y políticos, el espectador trata de ubicarlos de un lado o de otro, pero el documental abruma a uno, sin dejar una visión clara y coherente de la situación. Y, uno llega a sospechar que Historias prohibidas» no está hecha para exhibirse en el extranjero, o da por sentado que el público conoce al dedillo el drama y sus protagonistas.
Del material que utilizaron los productores. hay momentos de fuerza dramática insuperable. El «kinescopio» del ametrallamiento de mayo de 1979 en las escalinatas de la Catedral de San Salvador y la «mascarada del desfile de mujeres pidiendo «pan y trabajo, tienen fuerza suficiente para convencer al más incrédulo.
Sin embargo, la tosquedad y el desorden con que se ha manejado el material de archivo, hacen que el conjunto pierda fuerza convincente.
Es probable que si la película hubiera sido completada después de marzo de 1980, el asesinato de Monseñor Romero hubiera servido para aclarar más el panorama político que este trabajo colectivo intenta delinear.
La unión de las izquierdas, en el acto de recordación de la masacre de 1932, parece ser la única motivación y el tema de Monseñor Romero hubiera servido para aclarar más el panorama político que este trabajo colectivo intenta delinear. La unión de las izquierdas, en el acto de recordación de la masacre de 1932. parece ser la única motivación y el tema central de «Historias prohibidas».
A pesar de todos sus defectos, el trabajo del Colectivo cinematográfico salvadoreño es algo que nos hace reflexionar más allá de las imágenes, más allá de la noticia, en busca de la verdad.
“Historias prohibidas de Pulgarcito”
“El Salvador; 1980)
Producción: Pulgarcito Cooperativa Cinematrográfica
Texto: Raquel Dalton
Duracción:130 minutos
Formato: 16 mm. En color
Por José L. Sáez
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