EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO. – La hija del señor José Adames, de 51 años, abatido a tiros durante un operativo del Departamento de Investigaciones Criminales (Dicrim), exigió justicia por la muerte de su padre y rechazó la versión ofrecida por la Policía Nacional, que lo señala como presunto comprador de motores robados.
El hecho ocurrió en el sector Brisa del Canal, en las proximidades del canal de riego Ulises Francisco Espaillat, en el distrito municipal de Santiago Oeste. De acuerdo con el informe preliminar de la Policía, Adames conocido como “Juan” y propietario de un taller de reparación de motocicletas tenía una orden de arresto pendiente y murió durante una intervención policial, presuntamente tras un enfrentamiento armado.
No obstante, Mariledi Adames, hija del fallecido, negó categóricamente que su padre haya sostenido un intercambio de disparos con los agentes. Aseguró que Adames no portaba armas de fuego y que fue citado mediante una llamada telefónica para acudir a un punto cercano a su taller, donde según su versión fue sorprendido y ultimado a tiros.
La joven explicó que el conflicto que derivó en el caso se originó tras un incidente laboral con un exempleado del taller, quien presuntamente sustrajo una pieza a un cliente, lo que provocó una discusión con su padre. Posteriormente, según relató, el excolaborador acudió a las autoridades y presentó una denuncia que calificó como “exagerada”, la cual habría servido de base para abrir un expediente en su contra.
“Mi papá no era un santo, compraba motores, pero no era una mala persona ni se metía con nadie. Aquí ayudaba a todo el mundo, le daba comida o cualquier necesidad de las personas”, expresó Mariledi Adames, quien insistió en que a su padre no se le ocupó ningún arma y que no existen pruebas que confirmen que enfrentó a los agentes.




