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16 de febrero 2026
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3 min de lectura Cumbre

Hay que volver a los valores de casa

Se hace necesario volver a casa, y cuando digo esto, me refiero a que la sociedad dominicana debe reencontrarse con esos valores que eran transferidos en el hogar, donde mamá era la ama de casa y donde papá era el sustento. Tal vez pudiera sonar un poco machista, porque, con esto estaría incentivando a que […]

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RESUMEN

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Se hace necesario volver a casa, y cuando digo esto, me refiero a que la sociedad dominicana debe reencontrarse con esos valores que eran transferidos en el hogar, donde mamá era la ama de casa y donde papá era el sustento. Tal vez pudiera sonar un poco machista, porque, con esto estaría incentivando a que la mujer vuelva a casa, pero no es así, hago alusión a que tenemos que rescatar esos valores y esa educación que brindaban nuestros ancestros.

Es impresionante ver como hay una degradación de valores en nuestra sociedad. Hemos pasado de ser una sociedad conservadora a una sociedad “liberal”, con la característica de que hemos confundido eso de liberal, con “libertinaje” y es algo a lo que no le hemos puesto la suficiente atención. Es impresionante ver como los jóvenes han asumido la idea de que tomar alcohol y ostentar cosas costosas son un merito para ellos, y más que eso su entrada a una posición social mejor. Se ha perdido eso que se hace llamar meritocracia, estamos ante una sociedad en estos momentos donde lo que vale es el qué tanto podamos presumir y que tan fácil sea conseguir las cosas.

Este fenómeno social que estamos viviendo, sin querer ser sociólogo, se puede comprobar también en el actuar femenino; tenemos nuestras jóvenes en su gran mayoría acudiendo a una forma de prostitución inocente, porque, buscan la provisión de cosas a través de sus noviazgos, provocando esto que surja un nuevo adjetivo para estas señoritas, el cual está siendo utilizados por todos nosotros sin reparar en lo que está sucediendo en nuestra sociedad, para que las famosas “chapiadoras” estén a la orden del día.

Insisto en que tenemos que volver a casa; uno de los problemas principales es que, hemos dejado la casa sola, las madres han salido a trabajar, a estudiar como una manera de superarse y qué bueno que así sea, porque, también tienen el mismo derecho que los hombres, pero estamos dejando los hogares sin ese ser sutil y educador que se llama madre. Tenemos que buscar nuestra reorientación social, y esto es un trabajo de todos los que vivimos en esta sociedad; no podemos seguir aceptando que, una niña menor de diez años siga criándose, escuchando canciones que incentiven a lo sexual o al mundo de lo fácil, pero tampoco, que la misma madre de esta, por ese ambiente que ya he mencionado de libertinaje, crie a su hija bajo el ejemplo de que “deben darme mis mil pesos y ponerme mi recarga, de lo contrario que siga su camino”.

Sin temor a equivocarme tenemos que hacer un alto en el camino y verificar el rumbo que llevamos como sociedad, se hace una necesidad que creemos conciencia, porque, no podemos seguir caminando por los senderos que andamos; tenemos que reivindicar nuestra dirección para poder alcanzar una sociedad productiva y de valores, con la finalidad de llegar a ser algún día un país donde su sociedad sea tomada como ejemplo por eso que proyecta y es; “aún hay tiempo, no todo está perdido”, es momento de reflexionar.

Por Daniel E. Guillén Gómez

dguillengomez@gmail.com

twitter e instagram: @danielguilleng