ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
20 de enero 2026
logo
OpiniónRoberto PaulinoRoberto Paulino

¿ Hacia dónde vamos a parar?

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.
Desde hace un gran tiempo , estamos viendo como cada día en la República Dominicana, se van perdiendo los valores morales, cívicos, patrios y espirituales.
Al parecer hay una enorme apatía por parte de todos los dominicanos frente a la descomposición social que nos arropa.
Esa descomposición social,  está siendo dirigida más a la niñez y a la juventud dominicana, en donde cala más profundo el flagelo de la degradación moral.
Sin temor a equivocarme, el primer ingrediente para esta descomposición social, se encuentra en esos artistas que ahora llaman urbano.
Detrás de su música aberrante y depravada, se manifiestan otros tipos de males que van dañando las mentes débiles de muchos niños y jóvenes.
Esos (artistas) ,le pongo las comillas porque para mi no lo son, no solo llevan un mensaje asqueroso y degradante en las letras de sus canciones, más bien son portadores de otros males.
Juca, drogas, alcohol, homosexualidad, crímenes, escándalos sexuales, extrañas vestimentas, rara forma de dialogar, son cosas típicas de quienes disfrutan de esa música.
Fíjense si pueden ser buenos ejemplos para la sociedad, que el nombre que los identifica,  llama mucho la atención.
El más reciente escándalo lo acaba de producir un individuo que se hace llamar Bad Bunny ( El Conejo Malo),  imagínense si algo bueno puede surgir de alguien con ese nombre.
Otro tipo de permitir la descomposición y degradación de los símbolos patrios, acaba de ocurrir con Tulile.
¿ Que han hecho las autoridades frente a Tulile?
No han hecho nada, ni harán nada, porque se va a seguir permitiendo que se irrespete cada día más nuestra bandera.
Tulile al usar la Bandera Nacional como vestido, él mismo nos está mandando dos meta mensajes, primero de que aquí no hay hombres, y segundo que Dominicana es un país de homosexuales.
Si seguimos como vamos, muy pronto nuestro querido país será un Estado peor que las ciudades bíblicas de Sodoma y Gomorra.
Por Roberto Paulino

Comenta