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4 de abril 2026
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OpiniónAlexander PérezAlexander Pérez

Hacia dónde se encamina el nuevo orden mundial (3)

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RESUMEN

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Estados Unidos y China tienen una peligrosa fuente de conflicto en el presente, y peor aún en el futuro, porque el ascenso de los asiáticos ha opacado el ejercicio hegemónico de poder que han tenido los primeros desde la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas –URSS-.

Rusia, que heredó todos los espacios económicos y políticos de esa poderosa nación euroasiática, hoy solo es un símbolo importante en el plano militar, porque ha derivado a la undécima economía global, a pesar del extenso territorio que ocupa.

Ahora bien, Pekín y Moscú tienen intereses encontrados, pero los unifica las hostilidades hacia Washington, que trata de continuar siendo el rey en el ajedrez del poder global; mientras los chinos ejecutan una agresiva estrategia para colocarse como una potencia en la exportación de bienes de alta tecnología; contrario a los rusos que se han quedado rezagados y solo tienen un registro importante en la esfera militar.

China ingresó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el 2011, en medio de serios temores de muchos de los países, principalmente sus vecinos que temían no cumpliría con los compromisos que había asumido, pero 10 años después supera esta meta, y sus aportes al PIB mundial se expandió por seis, pasando de US$500,000 millones a US$3 billones.

A pesar de esto, China no fue el país más beneficiado de la globalización, sino EE.UU. y Europa, que habían impulsado la creación de la OMC, y lo lograron, en función de los bienes en los que eran más competitivos, y a su sistema jurídico interno, lo que obligó a los asiáticos a modificar toda su estructura legal para adaptarse a este conglomerado.

No obstante a este desempeño favorable del Gigante Rojo, lo que determinará la carrera hegemónica global será la consolidación de las alianzas precisas, desarrollo de las tecnologías y el dominio de los mares, porque EE.UU. está en condiciones de frenar en seco el avance de su rival reorientando las alianzas, fortaleciendo la confianza con sus socios tradicionales, Europa, Japón, Corea del Sur, Australia, etc.

Pero esto no significa que los estadounidenses se puedan sostener como la única potencia hegemónica, porque el mundo se encamina hacia un esquema multipolar, con actores importantes interactuando entre ambos bandos.

Por ejemplo, en el trabajo anterior habíamos explicado que uno de los factores que motiva a los sectores determinantes de EE.UU. a sacar del poder al ex presidente Trump, fue el que echara para atrás el TPP, o Transpacífico, que los demás países signatarios siguieron y luego integraron a China.

Hoy ese acuerdo está liderado por China, con países, incluso aliados a EE.UU. como son Australia, Corea del Sur, Japón, Nueva Zelanda; las agrupadas, en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, (ASEAN): Birmania (Myanmar), Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

El presidente Joe Biden ha retomado la estrategia impulsada por Barah Obama de promover la producción a gran escala y fortalecer el proteccionismo, lo que traerá guerras comerciales, y que podría llevar a que retome de otra forma el tratado de libre comercio del Pacífico.
Mientras, que China trabaja para fortalecer el consumo interno al estilo de Estados Unidos y Europa, para que dependa de la inversión en la construcción, consumo de las familias, exportaciones e importaciones.

Sin embargo, esto podría provocar otro factor de riesgo, como son los inconvenientes que se están derivando de las llamadas: “ciudades fantasmas”, que son grandes complejos inmobiliarios que no han tenido la receptividad que se esperaba, a pesar que miles de familias se endeudaron para adquirirlos, y que desde el 2017 no se han podido entregar.

Ambas potencias tienen otras debilidades y fortaleza, por ejemplo, EE.UU. cuenta con un entorno favorable, porque Canadá, es como un hermano mellizo, y México no representa un problema.

En tanto, que China cuenta con hostiles entre sus vecinos, como Japón, Viet Nam, la India, aunque en este momento comparten intereses comunes; y Rusia, un aliado coyuntural, circunstancial, que en el futuro, volverá a representar un problema.

J. Alexander Pérez
@alexandrperez

 

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