RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, NACIONES UNIDAS.- El secretario general de la ONU, António Guterres, avisó hoy de los «crecientes riesgos de una catástrofe humanitaria» en caso de que el Gobierno sirio y sus aliados sigan adelante con sus planes para lanzar una ofensiva en la provincia de Idleb.
«El secretario general llama urgentemente al Gobierno de Siria y a todas las partes a ejercer moderación y dar prioridad a la protección de los civiles», dijo en un comunicado el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric.
El diplomático portugués pidió además a Rusia, Turquía e Irán -los garantes del alto el fuego acordado en varias zonas de Siria- que den un paso al frente para tratar de lograr una «solución pacífica» a la situación en Idleb.
Esa provincia es el último gran bastión opositor y era una de las cuatro áreas de distensión pactadas en las negociaciones llevadas a cabo en Astaná por esos tres países.
Sin embargo, Rusia defendió hoy la necesidad de atacar Idleb, que lleva varias semanas en el punto de mira de sus aliados de Damasco.
«Este es el último foco de los terroristas, que intentan especular con el estatus de zona de distensión (…). Así que, desde todos los puntos de vista es necesario liquidar ese furúnculo», declaró a la prensa el ministro de Exteriores ruso, Serguéy Lavrov, tras reunirse con su colega saudí, Adel al Yubeir.
Lo hizo después de que ayer la propia ONU y las potencias occidentales avisasen de la crisis humanitaria que puede desencadenar una operación de este tipo.
Idleb, que ya ha sido objeto de bombardeos aéreos en las últimas semanas, no sólo acoge a opositores armados e yihadistas, sino a un gran número de civiles y refugiados procedentes de otras provincias del país.




