RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La defensora de los derechos de los animales, Guillermina Selman, advirtió que el maltrato y abandono de animales en la República Dominicana no solo obedece a actos de crueldad deliberada, sino que también guarda una estrecha relación con la salud mental de la población, un factor que, a su juicio, ha sido poco abordado en el debate público.
Selman explicó que tradicionalmente las denuncias de maltrato animal se han asociado a la delincuencia y a redes delictivas, pero que existe un componente igualmente preocupante: el deterioro de la salud mental en la sociedad.
“Hay un tema muy delicado que influye en la causa animalista: la salud mental. A mayor cantidad de personas con problemas mentales, más se refleja en el maltrato y abandono de los animalitos”, indicó.
Selman hizo esas declaraciones al ser entrevistada por la tanatologa Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
La activista subrayó que esta realidad demanda un tratamiento diferenciado y sensible. “Cuando tratamos con un delincuente que maltrata a un animal, estamos frente a alguien que actúa con maldad y con plena conciencia de lo que hace. Pero cuando se trata de una persona con esquizofrenia, bipolaridad u otro trastorno mental, que pierde el control y no es consciente de sus actos, debemos manejar el tema con pinzas para no perjudicar a esa persona”, afirmó.
En su opinión, esta distinción es fundamental para no caer en juicios simplistas y para evitar que las acciones legales contra el maltrato animal terminen afectando injustamente a personas que requieren atención médica y tratamiento especializado. “No se trata de un maltrato simple, sino de una problemática más profunda que exige analizar las causas detrás de la conducta”, advirtió.
Selman recordó que los trastornos mentales pueden llevar a episodios de agresividad no intencional hacia los animales, pero que en muchos casos no hay un propósito de crueldad. “Hay personas que, debido a su condición, pierden el control, su mente se cierra y terminan maltratando a un animalito. Pero no es porque quieran hacerle daño, sino porque están enfermas”, puntualizó.
Por ello, hizo un llamado a que la protección animal se aborde de manera integral, incluyendo políticas y programas de salud mental que contemplen la prevención y el tratamiento de estos casos.
“No podemos perder de vista la parte humana. La salud mental es clave, no solo para defender a los animales, sino para garantizar que las personas reciban la atención que necesitan”, agregó.




