Guerra fría ecológica o dardo de los partos

Por Francisco Rafael Guzmán jueves 19 de noviembre, 2020

La hegemonía de Estados Unidos o China como potencia mundial es un asunto que cae en la incertidumbre. En el área del Caribe el único país que firma un acuerdo para no aceptar la tecnología 5G de China es República Dominicana, probablemente esto no hubiese ocurrido en uno de los infaustos gobierno del PLD, ya que fue en un gobierno de ese  partido que ese establecieron las relaciones diplomáticas con China Popular y se abrió una embajada con ese país.

Algo entonces, lo que viene a ser chocante, que sorprende a la vez que en un  gobierno del Partido Revolucionario Moderno se  complazca tanto a Estados Unidos, como si fuéramos dependiente de Estados Unidos en todo el manejo de la política exterior.

El autor de este artículo no pone en duda que China este contaminando más que Estados Unidos, ardid sea si no fuera así con tanta industrialización en ese país asiático, lo que  ocurre mientras Estados Unidos sacaba inversiones industriales de su territorio en tiempos recientes  buscando mano de obra barata.

Sin embargo, Estados Unidos sigue siendo el número dos -antes era el número uno- en lanzar el CO2 a la atmosfera. Entonces, porque mandan al subsecretario de medio ambiente del departamento de Estado a la República Dominicana para poner a nuestro gobierno a retroceder en las relaciones diplomáticas y comerciales con la Republica Popular China.

¿Cuál es el interés tan grande de los funcionarios del gobierno del Partido Republicano -partido derrotado en las elecciones y que pronto tendrá que dejar el solio presidencial- en incidir con una predica que no puede ser sana en la política exterior  de países de la periferia caribeña? El asunto que preocupa a Estados Unidos o por lo menos al gobierno republicano no es el medio ambiente, ojalá así fuera pero no lo es, que en su discurso desde la campaña para ser elegido y luego siendo presidente así lo demostró.

Las posiciones y el discurso de Donald Trump, desde su campaña, son tan irracionales que bien podrían ir a un libro Guinness. Parecería paradójico que un hombre así llegara a la presidencia de Estados Unidos, sin embargo, no puede sorprendernos tanto, en primer lugar tiene la fama de exitoso en sus empresas o negocios.

Es un magnate de las riquezas, aunque sea evadiendo impuestos y en talvez otro tipo de acciones fraudulentas, entendiendo que el Estado de conciencia social de muchos norteamericanos en la actualidad no toma en cuenta esto último.

Ahora bien, todo parece indicar que los Estados Unidos constituyen una nación y un imperio en franca decadencia. El nivel de vida de la llamada clase media y de los trabajadores asalariados norteamericanos se viene deteriorando, hoy no se puede hablar de pleno empleo en Estados Unidos y la pobreza relativa se da en ese país.

Por suerte, la amenaza de provocar una hecatombe mundial que no sea provocada por el coronavirus (todavía no sabemos si ese virus provocara un número muy superior en muertos) parece disiparse.

Con la derrota de los republicanos el miedo a un holocausto nuclear no parece tener fundamento, por el momento. Lo importante sería saber cuál sería la política con el devastado Medio Oriente, Venezuela y Cuba. Hasta ahora, con relación a Medio Oriente Estados Unidos ha procurado eliminar culturas, lo cual debería cambiar desde ahora.

Se han escrito libros donde se plantea lo de identidades asesinas, escritos por plumíferos, donde parece se estigmatizan a los que no son aliados, pero ya es hora de cambiar esa política de exterminio, porque hasta lo más incautos saben que es el petróleo lo  que está en juego. China tampoco puede ser estigmatizada por su cultura oriental, podemos cuestionar la contaminación de ellos, pero también la de Estados Unidos y la de todos los países, así como debemos salir del capitalismo salvaje basado en el modelo neoliberal. Los bancos no pueden seguir poniendo el desorden. La banca debe ser estatal, al igual que las ARS y las AFP.

China lanzó la queja de que han encontrado trazas del covid-19 en carne de ternera enlatada de Argentina, carne procesada de Brasil, camarones ecuatorianos, jamón ruso congelado y en el pez mantequilla de la India.

Al parecer, todos estos productos importados por el mercado chino para alimentos de los habitantes de China. A esto hay que prestarle mucha atención.

Como un pueblo antiguo llamado Los Partos, cuyos soldados cuando se sentían derrotados en retirada lanzaban una especie de armas punzantes desde su montura, así parece quieren  hacer Trump y sus acólitos.

Por Francisco Rafael Guzmán Fernández

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