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14 de enero 2026
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Grimaldi añora líderes supieron manejar pacíficamente los tiempos difíciles después de las guerras

Víctor Manuel Grimaldi Céspedes durante conferencia (Foto: Fuente externa)
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El historiador, periodista, político y escritor dominicano, Víctor Manuel Grimaldi Céspedes, expresó su nostalgia de que antes los líderes supieran manejar pacíficamente los tiempos difíciles después de las guerras.

«Si se mira a lo que ha sucedido después de la caída del Muro de Berlín en 1989, lo cierto es que podemos sentir nostalgia por la ausencia en estos días de gobernantes y estadistas a la altura de aquellos que supieron manejar pacíficamente los tiempos altamente conflictivos posteriores a la guerra mundial de 1939 a 1945», manifestó al concluir su participación en una conferencia en la Universidad Católica Del Este (Ucade).

En actividad estuvo presente el obispo de la Diócesis La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, el presidente de la fundación Madre Teresa de Calcuta, padre Eladio Marte, entre otras personalidades.

Monseñor Jesús Castro Marte y Víctor Manuel Grimaldi Céspedes (Foto: Fuente externa)

Texto íntegro de la conferencia:

Resumen diario de noticias

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Su Excelencia Reverendísima
Monseñor Jesús Castro Marte
Obispo de la Diócesis La Altagracia
Salvaleón de Higüey, República Dominicana

Honorable e Ilustrísimo
Padre Eladio Marte
Presidente
FUNDACIÓN GONXHA BOJAXHIU
CALCUTA FUNGOBOCAL

Excelentísimas autoridades de la Provincia de Higüey

Distinguidas personas presentes.

Amigas y Amigos todos:

Doy sinceramente las Gracias por esta ocasión que han creado ustedes para encontrarnos en esta ciudad bendecida por la Fe y la Devoción a Nuestra Señora de la Altagracia.

Asistentes a la conferencia de Víctor Manuel Grimaldi Céspedes (Foto: Fuente externa)

Justamente aquí se celebró hace seis decenios un encuentro de carácter mundial convocado por el Papa Pablo VI a la cual asistieron tanto religiosos como laicos que desempañaban roles en la Iglesia y la sociedad mundial.

Aquella vez se celebraron en la República Dominicana los congresos Mariano y Mariológico Internacionales.

Se rezaba entonces también por la Paz Mundial.

Era el mes de marzo de 1965 y dos años y unos meses antes, en octubre de 1962, el mundo estuvo a punto de sufrir una catástrofe peor que las dos guerras mundiales que ya le habían costado a la Humanidad más de 100 (cien) millones de muertos.

En octubre de 1962 el peligro estaba reflejado en las destructoras armas atómicas que podían ser lanzadas hacia las inmensas tierras de Rusia desde las bases de los Estados Unidos en Europa y desde la vecina isla de Cuba hacia el territorio norteamericano.

El mundo entonces estuvo a punto de sufrir los terribles daños que hubiese producido el uso generalizado de las armas atómicas.

La voz de la Iglesia estuvo presente en aquellos momentos pidiendo Armonía, Paz y Concordia.

Después, el Jueves Santo del año siguiente, el día 11 de abril de 1963, el Papa Juan XXIII dio a conocer su encíclica Paz en la Tierra (Pacem in terris (11 de abril de 1963) | Juan XXIII. http://www.vatican.va/content/john-xxiii/es/encyclicals/documents/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html).

La República Dominicana y el Mundo

Dos meses después de la crisis entre Estados Unidos y Rusia de 1962, superada Gracias a la mediación diplomática, se celebraron las primeras elecciones libres en la República Dominicana el día 20 de diciembre de aquel año.

Nuestro país había soportado 31 años de dictadura y un Gobierno de transición después que el 30 de mayo de 1961 fue ajusticiado Rafael Leonidas Trujillo Molina.

En las elecciones del 20 de diciembre de 1962 triunfó Juan Bosch, candidato del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, la organización que ha sido el origen de los principales partidos políticos de nuestro sistema democrático vigente.

Es sabido que Bosch fue juramentado como Presidente de la República el 27 de febrero de 1963 y que su Gobierno fue depuesto por un golpe de Estado militar el 25 de septiembre siguiente.

Entonces llegó el mes de Abril de 1965

La historia de las relaciones internacionales continuó desarrollándose y a finales del mes de abril del 1965 estalló aquí en la República Dominicana una rebelión militar con apoyo de civiles para reinstalar el Gobierno del presidente Juan Bosch.

El Papa Pablo VI estuvo muy atento a los acontecimientos dominicanos y la Santa Sede realizó numerosas gestiones para ayudar a resolver la crisis dominicana de 1965.

Una Experiencia Personal

Hace ocho años, estando en Roma, con fecha miércoles 9 de marzo 2016, dirigí la siguiente correspondencia a una muy destacada personalidad de la vida política de su país y además influyente en la diplomacia mundial, pues desde enero del 2009 había sido ella Secretaria de Estado (Canciller) del gobierno del presidente Barack Obama.

El texto de la correspondencia era el siguiente:

Excelentísima Dama
Hillary Clinton
Candidata Presidencial Demócrata
A la Presidencia de los Estados Unidos de América

Excelentísima Dama:

He conversado por propia iniciativa con un amigo común de la Familia Clinton sobre la posibilidad de que Usted participe en Roma en un encuentro de dos o tres horas con el Cuerpo de Embajadores acreditados ante la Santa Sede. Soy el Decano de los Embajadores de América Latina, y le propongo que con su presencia nos ayude a dialogar sobre movimientos migratorios, custodia del medioambiente y otros temas de interés para los pueblos de toda la América y la humanidad.

Su visita a Roma, además, podría ser ocasión para que Usted encontrara a Su Santidad Papa Francisco. El próximo martes 15 de marzo se reunirá el grupo de los Embajadores latinoamericanos con el Ministro de Relaciones Exteriores de la Santa Sede, ocasión que podría quien suscribe aprovechar para conocer esta invitación que estamos extendiéndole a Usted.

Me despido con saludos de respetos y alta estima.

Victor Manuel Grimaldi Céspedes
Embajador de la República Dominicana Ante la Santa Sede

En efecto, la reunión de los diplomáticos se realizó el día indicado de la semana siguiente con monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones Internacionales de la Santa Sede, y esta vez dialogamos en la Residencia Diplomática del embajador de México acreditado ante la Santa Sede, Su Excelencia Mariano Palacios Alcocer. Otras veces rotábamos el lugar de estos periódicos encuentros.
Embajadores latinoamericanos reunidos con el Secretario para las Relaciones Internacionales de la Santa Sede, Monseñor Paul Richard Gallagher, en la Residencia Diplomática del embajador de México ante la Santa Sede Mariano Palacios Alcocer.

Un Diálogo Productivo:

Antes del inicio de la reunión formal con Monseñor Gallagher, esperando su llegada a la Residencia del embajador mexicano, informé a los embajadores presentes que ya había consultado el tema de la correspondencia con el Decano de todo el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, quien era entonces el embajador de Angola, a quien le había parecido buena la idea de que recibiéramos en Roma a la señora Clinton reunidos todos los diplomáticos acreditados ante el Vaticano.

En realidad estábamos haciendo un tanteo.

El embajador de Uruguay propuso que además invitáramos a Donald Trump, quien en marzo del 2016 corría (como se dice en traducción literal del inglés) en las elecciones primarias del Partido Republicano.

En el caso de la dama Hillary Clinton se le daba por segura ganadora de su candidatura por su partido, el Demócrata, y así fue después.

Sin embargo, en marzo del 2016 no todos le daban posibilidades a Trump de ganar la candidatura de su partido y mucho menos de conquistar la Presidencia de los Estados Unidos en noviembre del 2016.

Al empresario y nuevo político Trump más bien se le comparaba por su radicalismo que en el otro extremo del Partido Demócrata exhibió entonces el senador Bernie Sanders.

En resumen:

1. De Hillary Clinton no tuvimos respuesta.
2. El senador Sanders sí estuvo en Roma y en Ciudad del Vaticano al mes siguiente, Abril del 2016, participando en un seminario de la Academia de las Ciencias Sociales de la Santa Sede, donde lo conocimos y compartimos con Él junto a los entonces presidentes de Bolivia Evo Morales y de Ecuador Rafael Correa, así como con la presencia también del afamado economista y asesor de Naciones Unidas Jeffrey Sachs. Sachs es miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales. Aquí aparece detrás en esta foto siguiente.

De Jeffrey Sachs recientemente recibí un artículo publicado en un diario internacional en el cual hace importantes revelaciones sobre las causas de las divergencias entre Rusia, Estados Unidos y China.

En cuanto al Señor Trump, en aquel 2016 el Cuerpo Diplomático no se mostró entusiasmado con hacerle la invitación. No parecían atractivos ni realizables sus puntos de vista, y se pensaba en marzo del 2016 que no podría alcanzar la presidencia de los Estados Unidos. La favorita en las encuestas era la esposa del ex presidente Bill Clinton.

Al año siguiente, en el mes de mayo del 2017, había de ser entonces el Presidente Donald Trump quien sostuvo un encuentro ya oficial con el Papa Francisco. Ambos conversaron sobre temas de alto interés para la Iglesia Católica y los Estados Unidos de América.

 

El Papa y las guerras:

Un tiempo después, el domingo 2 de octubre de 2022 Su Santidad Papa Francisco dirigió el siguiente mensaje con sus propias palabras leídas por él mismo ante miles de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano, Roma:

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El curso de la guerra en Ucrania se ha vuelto tan grave, devastador y amenazador que es motivo de gran preocupación.

Por eso hoy quisiera dedicaros toda la reflexión antes del Ángelus.

De hecho, esta herida terrible e inconcebible de la humanidad, en lugar de curarse a sí misma, sigue sangrando cada vez más, con el riesgo de ensancharse.

Me afligen los ríos de sangre y lágrimas derramados en los últimos meses.

Me entristecen las miles de víctimas, especialmente niños, y las numerosas destrucciones, que han dejado a muchas personas y familias sin hogar y amenazan con el frío y el hambre a vastos territorios.

Ciertas acciones nunca pueden justificarse, ¡nunca! Es angustiante que el mundo esté aprendiendo la geografía de Ucrania a través de nombres como Bucha, Irpin, Mariupol, Izium, Zaporizhzhia y otros lugares, que se han convertido en lugares de sufrimiento y miedo indescriptibles.

¿Y qué hay del hecho de que la humanidad se enfrenta una vez más a la amenaza atómica? Es absurdo.

¿Qué está por suceder? ¿Cuánta sangre todavía tiene que correr porque entendemos que la guerra nunca es una solución, sino solo destrucción?

En nombre de Dios y en nombre del sentido de humanidad que habita en cada corazón, renuevo mi llamamiento para que se alcance un alto el fuego de inmediato.

Que se callen las armas y busquen las condiciones para iniciar negociaciones capaces de conducir a soluciones no impuestas por la fuerza, sino consensuadas, justas y estables. Y tal será si se funda en el respeto al valor sacrosanto de la vida humana, así como a la soberanía e integridad territorial de cada país, así como a los derechos de las minorías y preocupaciones legítimas.

Lamento profundamente la grave situación que se ha presentado en los últimos días, con nuevas acciones contrarias a los principios del derecho internacional. De hecho, aumenta el riesgo de una escalada nuclear, hasta el punto de temer consecuencias incontrolables y catastróficas a nivel mundial.

Mi llamamiento se dirige en primer lugar al Presidente de la Federación Rusa, rogándole que detenga, también por amor a su pueblo, esta espiral de violencia y muerte. Por otro lado, entristecido por el inmenso sufrimiento de la población ucraniana tras la agresión sufrida, dirijo un llamamiento igualmente confiado al Presidente de Ucrania para que esté abierto a propuestas de paz serias.

A todos los protagonistas de la vida internacional ya los líderes políticos de las naciones, les pido insistentemente que hagan todo lo que esté a su alcance para poner fin a la guerra en curso, sin involucrarse en peligrosas escaladas, y que promuevan y apoyen iniciativas de diálogo.

¡Por favor, que las generaciones más jóvenes respiren el aire saludable de la paz, no el aire contaminado de la guerra, que es una locura!

Después de siete meses de hostilidad, se deben utilizar todas las herramientas diplomáticas, incluso las que no se han utilizado hasta ahora, para poner fin a esta terrible tragedia. ¡La guerra en sí misma es un error y un horror!

Confiamos en la misericordia de Dios, que puede cambiar los corazones, y en la maternal intercesión de la Reina de la Paz, en el momento en que se eleva la Súplica a Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, unidos espiritualmente a los fieles reunidos en ella Santuario y en muchas partes del mundo.”

La Política Exterior de la Santa Sede:

He citado esas palabras de Papa Francisco para testimoniar en qué consiste y es el objetivo de la política exterior de la Santa Sede: la búsqueda de la paz.

Pero…existe lo que creo es El Dilema de la Paz de Francisco.

Recuerdo el primer día de la primera semana de septiembre del 2013 en Roma, que nos traía cielo azul marino hermoso en la capital de Italia. La gente parecía bañarse con los rayos del sol que extingue el otoño que va creciendo desde finales de este mes.

Desde la Ciudad Eterna, Roma, retumbaron entonces las palabras del Papa Francisco en los oídos de la multitud atenta a su mensaje aglomerada en la Plaza San Pedro: “Nunca más la Guerra, Nunca Más la Guerra, Nunca Más la Guerra… El mundo quiere la Paz”.

Dijo el Papa que la violencia y la guerra traen más guerra y más violencia, y no son remedios a los conflictos.

Con mucha emoción en sus palabras y en sus expresiones corporales, en el rezo del Angelus, ante una multitud en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco llamaba a todos los seres humanos, creyentes ó no, a trabajar y rezar para evitar la guerra en Siria.

Fue un dramático llamado del Papa por la Paz Mundial y para evitar que siguiera produciendo muertes y millares de refugiados la guerra en Siria que podía extenderse a todo el Medioriente hasta convertirse en un conflicto mundial.

Millones de personas huyeron como refugiados en el Medioriente, y durante un decenio se vivió en Europa una crisis migratoria que aún perdura. Además de centenares de miles de muertos y heridos.

El impacto de la crisis bélica y humana también se reflejó en los demás países árabes y el resto del mundo.

La guerra de Siria, hoy olvidada, también afectó a la República Dominicana con las alzas de los productos petroleros y tuvo otras implicaciones económicas.

Concentración Masiva y Cadena de Oración:

Una acción específica de Su Santidad Papa Francesco hace nueve años para contribuir a la paz en el caso del conflicto de Siria fue la convoctoria a una concentración masiva en Plaza de San Pedro como punto de origen de una cadena de oración en todo el mundo simultánea, con un día de ayuno.

El Papa condenó el asesinato de inocentes y de todos los que perecen en las guerras, y repudió las eliminaciones que parece implicaron el uso de armas químicas, asunto que aún hoy está en discusión.

Las palabras del líder religioso estaban dirigidas a evitar que se agravara el conflicto en Siria y Medioriente. Las grandes potencias detrás, en el trasfondo los planes de guerra y ataques que habían propuesto para derrocar al presidente de Siria los Estados Unidos a través del Presidente Barack Obama y sus asesores, mientras el presidente de Rusia Vladimir Putin respaldaba al gobierno sirio que ha prevalecido desde entonces y hasta este momento del presente 2022.

Para el Papa, la vía de la Paz es el diálogo. La diplomacia. El entendimiento. Su Santidad Francisco ha sido un mensajero de paz, con sus gestiones personales, sus viajes, discursos y diálogos, así como valiéndose de la diplomacia Pontificia que realizan sus embajadores: los Nuncios.

Obama viajó a Italia y visitó a Francisco en marzo del 2014, aunque Putin fue primero a Roma en noviembre del 2013 a conversar con el Sumo Pontífice y volvió de nuevo al Vaticano en dos ocasiones.

La diplomacia pontificia estaba funcionando aquella vez y dio resultados.

No obstante, hace nueve años, ya en el 2014, empezó la violencia fronteriza entre rusos y ucranianos y que ha derivado hoy en la guerra de Ucrania con sus raíces inicialmente en Crimea y la zona del Dombas. Ahora en el 2023 el conflicto se agudiza con la intervención militar directa de Rusia, mientras el presidente Joe Biden de los Estados Unidos y sus aliados incentivan y ayudan a los enemigos de Vladimir Putin. Justamente Biden era el vicepresidente de Obama cuando en 2013 los Estados Unidos daban apoyo militar contra los aliados de Putin y Rusia en Siria, ocasión en que las fuerzas militares norteamericanas amenazaban con una intervención directa y el Papa convocó a la oración y el ayuno para evitar una pelea directa entre las dos potencias militares.

El conflicto se agudiza cada día, si bien con la esperanza de que se produzca una mediación de países no involucrados directamente en esta guerra enfocada hasta ahora en el centro europeo.

La Paz y la Guerra:

El dilema de Francisco se repite en este 2023, y ha expresado el Papa ya en varias oportunidades que estamos viviendo en la Tercera Guerra Mundial. Un mes después de iniciadas las hostilidades en Ucraina, Su Santidad Papa Francisco dijo:

“Ante el peligro de la autodestrucción, que la humanidad comprenda que ha llegado el momento de abolir la guerra, de cancelarla de la historia de la humanidad antes de que sea ella la que cancele al hombre de la historia.” (https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2022-03/papa-francisco-angelus-guerra-acto-barbaro-sacrilego-hombre.html).

 

Cien Años en la Historia Mundial y los Papas:

“Inútil Matanza”, así condenó con esos términos el Papa Benedicto XV a la guerra que se desarrolló en Europa a partir del 28 de julio del 1914, un mes después del atentado de Sarajevo en el que falleció el heredero del trono del Imperio de los Asburgos y Húngaros con su centro en Austria y Hungría.

Giacomo della Chiesa, el Papa Benedicto XV, hizo todo lo posible por persuadir a los poderes dominantes de su época para que evitaran el conflicto que los contendientes consideraron era la Grande Guerra y posiblemente la última gran guerra cuando concluyó en 1918 con el armisticio y los tratados que fueron suscritos el año siguiente 1919.

Pero veinte años después, el 1 de septiembre de 1939, estallaba otra contienda de peores proporciones en Europa, y se fue extendiendo por todo el globo de la tierra hasta el punto de que se consideró como la Segunda Guerra Mundial.

Un Historiador:

David Thomson, en su “Historia Mundial de 1914 a 1968”, traducida al español por el Fondo de Cultura Económica de México con varias ediciones impresas, destaca que el globo en que vivimos tiene 148 millones de kilómetros cuadrados de tierra superficial y 360 millones cuadrados de superficie de aguas. El autor indica que en 1914, cuando comenzó la Primera Guerra Mundial, la Tierra estaba habitada por 1,800 millones de seres humanos, de los cuales 450 millones residían en Europa, unos 700 millones más o menos habitaban en el Asia y el resto en las Américas, África, Australia y otros lugares aislados. Entonces, hace 123 años, el centro de gravitación de la Humanidad estaba en Eurasia, dice el autor citado.

Thomson destaca que en 1914 el Imperio Británico comprendía una cuarta parte de la superficie terrestre y una cuarta parte de la Humanidad. Pero él aclara: “Pero su población (la del Imperio Británico) estaba distribuida de un modo muy desigual, y, comparada con la concentración en Eurasia, era de periferia” (India-Islas Británicas-Africa-Canadá-AustralAsia).

El Imperio Británico después de la Primera Guerra Mundial fue debilitándose en la medida en que los Estados Unidos de América salieron fortalecidos tanto de aquel conflicto como de la Segunda Guerra Mundial que concluyó en 1945. Esto último lo afirmo yo.

Thomson señala que aún: “En 1950 la Mancomunidad (nuevo nombre del Imperio Británico, nota mía) todavía era la única potencia en el mundo de índole completamente intercontinental”. Señala que en 1914 el Imperio Británico “se halló en aguda rivalidad con Alemania, que intentaba poner en jaque su supremacía naval en el Atlántico y en el Mar del Norte”.

Les estoy poniendo estas citas del historiador Thomson para que revisen las cosas que están ocurriendo hoy en el año 2023 de nuestra Era Cristiana, ya que, según el historiador inglés Thomson, el Imperio Británico estaba ya “en estrecho entendimiento con Francia desde 1904 acerca del Africa Septentrional, del Mediterráneo y el Mar del Norte, y también en alianza con Japón desde el 1902, y con Rusia desde 1907. Y como Francia y Rusia, a partir de 1894, habían celebrado pacto de alianza en previsión de un posible ataque por parte de Alemania y sus aliados, la Gran Bretaña se vio comprometida, además, en una ‘Triple Entente’ contra la común amenaza alemana”. Termina la cita.

Lecciones de la Historia y la Iglesia Católica:

Para qué aburrirles citando un libro de historia contemporánea si se ha atribuído a un gran pensador, Federico Hegel, haber sostenido:
“Lo que la experiencia y la historia nos enseñan es que las personas y los gobiernos nunca han aprendido nada de la historia o nunca han actuado de acuerdo con los principios que se deducen de ella”.

Sin embargo, la historia es muy útil y es inseparable de las enseñanzas de la Iglesia Católica contenidas en las encíclicas de los Papas.

La PUCMM ha sido honrada desde su fundación en 1962 con el título de Madre y Maestra, como es la Iglesia Católica y la destaca así la carta encíclica del Papa Juan XXIII, hoy Santo, y quien luego en el año 1963 presentó su carta encíclica Pacem in Terris “sobre la paz entre todos los pueblos que ha de fundarse en la verdad, la justicia, el amor y la libertad”. (Librería Editrice Vaticana, 2003). Pacem in Terris presentó las sugerencias de la Iglesia que en gran medida han sido acogidas hasta hoy para evitar una catástrofe que pudiera barrer del globo terrestre a los seres humanos. Fue esa encíclica de San Juan XXIII un resultado de las tensiones que crearon las grandes potencias en 1962 con la crisis que se llamó de los misiles, en alusión a las plataformas de cohetes con cabezas atómicas instalados en Cuba por Rusia y por los Estados Unidos en Turquía.

Como señala el historiador norteamericano Stephen Ambrose en su libro “Rise to Globalism”, los Estados Unidos pasaron a ser en los últimos setenta años, muy especialmente después del gran conflicto bélico del período 1939-1945, una potencia hegemónica con carácter global. Yo aquí debo recordar las palabras del presidente Eisenhower en su discurso de despedida en enero de 1961 sobre el complejo militar e industrial. Eisenhower fue el comandante supremo de las fuerzas aliadas, era un militar con experiencia, y advirtió sobre las consecuencias del complejo industrial y militar que se había creado en su país después de 1945.

Lo mismo, podemos decir nosotros, sucedió con Rusia, país euro asiático que después de la Primera Guerra fue afiliando aliados y después de 1945 consolidó la Unión Soviética y el grupo de satélites que formaron el Pacto de Varsovia (Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Rumania…antes con Rusia y ahora con la OTAN). Rusia también ha creado una industria de guerra, lo mismo que China.

La República Popular China, por su parte, emergió después de la Segunda Guerra Mundial en 1949 como una República Socialista con gran desarrollo futuro.

El historiador Ambrose pone de resalto en su obra que: “Las relaciones con Rusia y China han dominado la política exterior de los años 1940, 1950 y 1960, pero en los 1970’s… el foco se dirigió al Medioriente y al Africa”. Ahora ha vuelto la tensión similar del período post 1945, como se evidencia en hechos recientes en los diferendos entre Rusia y los Estados Unidos que parecía iban a desaparecer definitivamente en los años 1990’s tras la desaparición de la Unión Soviética.

Aprendiendo de la Historia:

Quien les habla nació el 22 de diciembre de 1949, cuatro años después de haber terminado en 1945 el conflicto que se llamó Segunda Guerra Mundial y el cual se había iniciado el 1 de septiembre de 1939 cuando Alemania invadió Polonia. Se decía entonces que aquel nuevo enfrentamiento desatado por la Alemania que encabezaba Adolfo Hitler era en realidad una continuación de la guerra que comenzó en 1914 y terminó en 1918 y que se denominó en Europa como la Gran Guerra o última de las guerras, pues se pensaba que no iba a haber más guerras después de esa Gran Guerra que posteriormente quedó clasificada como Primera Guerra Mundial al desarrollarse entre 1939 y 1945 un conflicto de mayores proporciones.

Todos ustedes seguramente conocen la frase muy puesta en boga y recordada en estos días con motivo de la guerra que está afectando actualmente un territorio que se disputan dos de los Estados de Europa, Ucraina y Rusia. Ese aforismo al que me refiero dice así: las guerras se sabe como comienzan y se ignora cómo terminan.

El mejor ejemplo de que las guerras se sabe cómo empiezan y no cómo finalizan es la Primera Guerra Mundial: Con los decenas de millones de muertos y la destrucción de ciudades desapareció el Imperio Austro-Hasburgo, terminó el Imperio del Kaiser de Alemania y surgieron nuevas naciones. Entonces Alemania resultó humillada. En Rusia se crearon las condiciones para que apareciera el Estado Comunista Soviético que después constituyó la poderosa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Los pueblos más atrasados de Europa y del centro de Asia devinieron por los próximos setenta años en una gran potencia económica y militar que rivalizó con Gran Bretaña o Reino Unido, Imperio Británico, con la ex Francia imperial y con la entonces emergente potencia en que se convirtieron con la evolución del Siglo XX los Estados Unidos de América al participar este último en las dos grandes guerras sin que fuera afectado por las bombas en su extenso continente.

Otro ejemplo del enigma del desenlace de las guerras lo podríamos también hallar en uno de los efectos o consecuencias de la Segunda Guerra Mundial que terminó en 1945.

Hace un momento mencioné el año 1949, y la fecha del 22 de diciembre, y como referencia debo señalarles que dos meses antes, en octubre de 1949, asumió el poder en China el Partido Comunista después de una guerra de liberación nacional realizada para expulsar del territorio chino a las tropas invasoras del Japón y también a seguidas del resurgir en 1945 de otro conflicto en contra los nacionalistas chinos que se exilaron finalmente en 1949 en una isla llamada Taiwán o Formosa. Estos jefes nacionalistas chinos que se exiliaron en Formosa o Taiwán habían sido desde el primer decenio del Siglo Veinte y hasta 1937 los gobernantes del inmenso territorio de la China continental. A partir de la ocupación japonesa de 1937 y después del inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939 los nacionalistas encabezados por Chian Kai Chek se aliaron con sus tradicionales rivales comunistas para enfrentar a los japoneses, pero perdieron el poder después en la guerra civil contra los comunistas agudizada por las consecuencias sociales y políticas que produjeron para todos los chinos los resultados de la Segunda Guerra Mundial.

Setenta y tres años después de 1949, uno se pregunta si hubo algún visionario que pudiera imaginarse en el mundo en 1939 o en 1949 que tantos años después, en este 2022, la República Popular China estaría compitiendo con los Estados Unidos de América por el puesto de primera potencia económica y militar del universo humano. Antes de la Primera y de la Segunda Guerra Mundial el principal Imperio eran los ingleses. Los alemanes en 1914 pretendieron imponerse, fueron derrotados, y con Adolfo Hitler a la cabeza desde 1933 comenzaron de nuevo con el llamado Tercer Reich su último intento de establecer un dominio mundial que resultó fallido.

Nuestro espacio en la Historia

Al llegar a la realidad actual, nosotros los que estamos reunidos hoy aquí, pregunto, podemos vaticinar qué será del mundo, cómo estarán organizados los Estados, cuáles serán los poderes de la tierra, después de los conflictos que se están desarrollando actualmente?

Como ciudadanos de la República Dominicana, mujeres y hombres, hemos de preguntarnos cómo hemos llegado hasta el presente, que ha pasado en esta tierra nuestra durante siglos y decenios, y cuál será el futuro que nos depararán estos acontecimientos en evolución. De hecho estamos ya sintiendo algunas de las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania como son los aumentos de precios de todos los alimentos, para poner solo un ejemplo.

En el pasado ocurrieron cosas parecidas, tanto durante y después de la Primera Guerra y la Segunda Guerra mundiales.

Naturalmente que los tiempos cambian en el sentido de que hoy nuestro país tiene una población más desarrollada y consciente, bien informada por las modernas tecnologías de la información, y la economía está diversificada y contamos con un relativo desarrollo industrial y agropecuario que nos favorece, además de Líderes tanto en el Gobierno como en la oposición que a pesar de las diferencias partidarias saben poner a la Nación Dominicana por encima de sus intereses políticos cuando está en peligro la sobrevivencia del Pueblo Dominicano. Esa es la realidad que se impone al pesimismo y a los pensamientos negativos.

Hace un momento puse ejemplo, el de China desde 1949 y el de Rusia después del final de la guerra en 1918, refiriéndome a consecuencias imprevistas de las guerras, y ahora voy a mencionar un caso muy particular nuestro, de los dominicanos.

Rafael Trujillo y el 1914, la Ocupación Norteamericana

Mirando a nuestro pasado histórico, si estudiamos una consecuencia de la Primera Guerra Mundial que se desarrolló entre los años 1914 y 1918, podemos observar que la ocupación del territorio nacional por el Gobierno Militar de la Infantería de Marina de los Estados Unidos desde 1916 a 1924 estuvo directamente relacionada con aquella gran guerra que tuvo como principal escenario el continente europeo y las aguas del mar Atlántico hasta en las aguas del Caribe.

Los U-Boats alemanes, una especie de primitivos submarinos, hundieron numerosos barcos ingleses y algunos que otros de Francia y los Estados Unidos, incluso en aguas caribeñas. Los negocios alemanes antes de la guerra estaban presentes en muchos lugares de América Latina, hasta en Haití y la República Dominicana. Un autor, Bruce J. Calder, en su libro The Impact of Intervention, señala que la ocupación de los dos países, Haití desde 1915 y República Dominicana desde 1916, se debió al peligro que los Estados Unidos veían entonces en Alemania.

Sabido es que durante los ocho años que estuvieron aquí los americanos realizaron algunas reformas al sistema de administración pública, y una de esas reformas tuvo que ver con las fuerzas militares cuando crearon la Guardia Nacional en la que se enroló Rafael Leonidas Trujillo Molina en 1919 y mediante la cual a través de los ascensos fue acumulando relaciones sociales y poder.

Es muy probable que sin la Primera Guerra Mundial y, en consecuencia, sin la ocupación militar norteamericana del 1916 al 1924, hoy no estuviéramos aquí mencionando a Rafael Trujillo.

La guerra y sus orígenes

Carl von Clausewitz definió la guerra como “un acto de violencia con el fin de obligar al oponente a cumplir nuestra voluntad”, cito las páginas 8 y 9 del libro “Historia de la Guerra” escrito por Tim Newark, primera edición en lengua española del 2010, impresa en China. Qué interesante detalle, este libro fue impreso en China en castellano y en inglés se intitula “The Grammar of Warfare”, traducido literalmente como la gramática de la guerra o más bien las reglas o normativas de la guerra. Recomiendo este libro para conocer o profundizar en los orígenes de la guerra en la sociedad y para tener una idea de los Conflictos a través de los siglos.

Debemos mantener en nuestra memoria los esfuerzos por la Paz de los papas Pio XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI, Mensajero de Paz y los Estadistas de Post Guerra.

Si se mira a lo que ha sucedido después de la caída del Muro de Berlín en 1989, lo cierto es que podemos sentir nostalgia por la ausencia en estos días de gobernantes y estadistas a la altura de aquellos que supieron manejar pacíficamente los tiempos altamente conflictivos posteriores a la guerra mundial de 1939 a 1945.

Pero nada, concluyo coloquialmente, recordando aquello de que las guerras se sabe cómo comienzan pero no se sabe cómo terminan.

Muchas gracias.

Higüey, 7 de septiembre 2024