EL NUEVO DIARIO, GINEBRA, (EFE).- El ministro de Exteriores yemení y jefe de la delegación gubernamental en las consultas de paz auspiciadas por la ONU, Jaled al-Yamani, dijo hoy que «en las próximas» horas su equipo decidirá si se queda en Ginebra o abandona el diálogo.
«Nadie está dando ultimátums a nadie, pero en las próximas horas decidiremos si continuamos en Ginebra o nos vamos. No estaremos aquí indefinidamente», afirmó en unas breves declaraciones a la prensa.
«Para bailar tango se necesitan dos, yo solo no puedo», afirmó en referencia a que la delegación de los rebeldes hutíes no haya llegado aún a la ciudad suiza donde hoy debían empezar las consultas de paz, tras dos años sin diálogo.
«Los hutíes no han venido y creo que están cometiendo un enorme error al no comprometerse en el diálogo de paz. Es muy poco respetuoso con los esfuerzos del secretario general (de la ONU, Antonio Guterres) y del mediador (de Naciones Unidas para el Yemen, Martin Griffiths)», dijo.
Los hutíes denunciaron ayer que el organismo internacional no había conseguido el permiso de la coalición árabe para fletar un avión omaní que trasladara a su delegación de Saná a Ginebra.
Sin embargo, la coalición negó hoy este extremo y dijo que había dado el permiso a la ONU para que pudieran atravesar el espacio aéreo yemení, que controlan.
El ministro yemení afirmó hoy que eso son excusas, dado que el vuelo de la ONU está en Djibuti esperando para ir hacia el Yemen en cuanto sea necesario.
«Los hutíes ponen excusas. Deberían estar aquí, como nosotros, comprometidos con las consultas», agregó Al-Yamani.
El ministro sostuvo que la ausencia de los insurgentes se debe a divergencias entre ellos, «entre la parte dura que sigue la línea de Irán y los que son más flexibles y quieren comprometerse con el diálogo».
El mediador de la ONU aseguró hoy en un comunicado que es «consciente de los desafíos» que implica esta cita, «teniendo en cuenta que no se han reunido en dos años».
No obstante, expresó su confianza en que los rebeldes hutíes aún puedan incorporarse a las consultas de paz para un conflicto que comenzó en 2014, cuando los rebeldes chiíes hutíes ocuparon Saná y otras provincias.
Esta contienda se recrudeció en 2015 con la intervención de la coalición militar integrada por países suníes y liderada por Arabia Saudí a favor de las fuerzas leales al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi.




