EL NUEVO DIARIO, SAN JUAN.- La gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez, emitió este domingo una nueva orden ejecutiva que reduce las horas del toque de queda que imperaba desde hace varios meses como medida de control de la pandemia por la COVID-19 y que ahora será desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana.
Además, la orden establece los parámetros para el comienzo de trabajos en el sector público y en el sistema de enseñanza público y privado.
OBLIGATORIO EL USO DE MASCARILLA
Por otro lado, reitera que será obligatorio el uso de mascarilla, bufanda o tela para cubrir en todo momento el área de la boca y la nariz; mantener un espacio mínimo de seis pies entre las personas al visitar un establecimiento, tienda, restaurante, cine u oficina; y evitar aglomeraciones innecesaria.
De no cumplir con estas medidas cautelares, estarían incumpliendo con la orden, por lo que estarían sujetos a multas.
Las escuelas públicas y colegios privados, cuyo comienzo de clases está planificado para mediados de agosto, deberán prepararse y elaborar sus planes de trabajo para reabrir los planteles conforme a los parámetros de salud y seguridad para prevenir el contagio del virus durante el próximo semestre escolar, según se ha discutido hasta el presente, y que continúan bajo evaluación a esos fines.
Cada entidad educativa, incluyendo el Departamento de Educación, deberá presentar oportunamente sus planes de regreso a clases y la modalidad en que se ofrecerán sus cursos.
Los casinos podrán abrir, siempre y cuando no excedan la ocupación máxima equivalente al 75 % de la capacidad establecida en el código de edificación vigente en Puerto Rico.
Igualmente, la ocupación de los comercios y restaurantes se modificó para que sea hasta un 75 % de ocupación, desde el actual 50 %.
SE PERMITEN LOS CONCIERTOS PRESENCIALES
En el área de entretenimiento, se autorizan eventos y conciertos presenciales, cumpliendo ciertas normas como el parámetro de separación de seis pies de distancia, el uso obligatorio de mascarilla, el lavado frecuente de manos y la desinfección del establecimiento diariamente, según los protocolos establecidos por la industria.
En el comunicado en el que se anuncia la orden, se señala que en el momento en que se identifique que la apertura de algún sector ha ocasionado un aumento notable en el riesgo de infección o el momento en que los servicios de salud se aproximen a un límite de capacidad, será necesario detener o retrasar el plan de reapertura y la orden se enmendará a esos fines.
La gobernadora recalcó que se mantienen atentos al aumento de casos de la COVID-19 en Estados Unidos y otros países, y más adelante se pronunciará en cuanto a las medidas a tomar en los aeropuertos ante la llegada de pasajeros.




