RESUMEN
El mundo en el que las empresas dominicanas aprendieron a crecer ya no existe. El Global Risks Report 2026 del World Economic Forum no describe una crisis puntual, sino un cambio estructural: entramos en una era de competencia dura, menor cooperación global y riesgos simultáneos que afectan directamente la continuidad y la expansión de los negocios.
Hoy, gestionar riesgos no es prevención: es estrategia empresarial.
Si miramos el corto plazo, la prioridad de las empresas es clara: proteger la operación.
En los próximos dos años, el principal riesgo global es la confrontación geoeconómica: sanciones, barreras comerciales, controles de inversión y presión regulatoria utilizados como instrumentos de poder. Para una economía abierta como la dominicana, esto impacta directamente los costos, los suministros, el financiamiento y el acceso a mercados.
Por ello, las empresas deben asumir una realidad incómoda: la estabilidad ya no está garantizada. Quien no revise su exposición a proveedores, mercados externos, costos logísticos y dependencia regulatoria arriesga la continuidad del negocio. El corto plazo exige decisiones defensivas inteligentes: liquidez, diversificación y lectura geopolítica. No hacerlo es operar a ciegas.
En una mirada a mediano plazo, el reto es crecer sin volverse frágil. El reporte alerta sobre el aumento de riesgos económicos: desaceleración, inflación persistente y burbujas de activos. En este contexto, crecer rápido sin estructura es peligroso. La expansión hoy requiere modelos financieros resistentes al estrés, inversiones productivas (no especulativas) y capacidad real de adaptación a shocks externos.
El crecimiento que no incorpora resiliencia se convierte en vulnerabilidad. La pregunta ya no es cuánto crecer, sino qué tan expuesto queda el negocio después de crecer.
A esto se suma un riesgo subestimado: la desinformación, amplificada por la tecnología y la inteligencia artificial. Reputaciones, marcas y decisiones de inversión pueden verse afectadas en cuestión de horas. La gestión reputacional dejó de ser un tema de comunicación: es gestión de riesgo.
En el largo plazo, las empresas deben prepararse para sobrevivir en un mundo distinto. Aunque el corto plazo desplace la atención, el informe es claro: los riesgos ambientales siguen siendo los más severos a largo plazo. Para la República Dominicana, donde el cambio climático tiene impactos mayores que en otros países, ignorarlos implica comprometer activos, operaciones y mercados futuros.
Podemos intentar mirar hacia otro lado, pero algo es claro la sostenibilidad ya no es discurso. Es protección de infraestructura, continuidad operativa y reducción de pérdidas futuras.
Un punto que no debe perderse de vista es que la desigualdad aparece como el riesgo más interconectado del sistema global. Donde crece, se debilita el entorno de negocios. Ninguna empresa prospera en sociedades inestables, donde la paz social está en juego.
El Global Risks Report 2026 es claro: el riesgo ya no se gestiona, se gobierna. Las empresas que no incorporen el riesgo en sus decisiones estratégicas no solo perderán competitividad; perderán viabilidad. En un mundo más duro, más fragmentado y más incierto, la gestión de riesgos dejó de ser opcional. Es la línea que separa a las empresas que permanecen de las que salen del mercado.
Por Elizabeth Mena– Cambia el Chip
