RESUMEN
La geopolítica de un mundo que en la actualidad rompe con los esquemas jurídicos internacionales se vuelve muy peligrosa, porque de su manejo en el ámbito de las potencias que dominan el espectro político, económico y militar, dependen muchos factores del derecho internacional en un momento en que de forma inminente podría cambiar el orden mundial de una situación multilateral a lo multipolar.
La geopolítica estudia a profundidad estratégica aspectos de la geografía, al observar la ubicación geográfica, los recursos en sentido general y las fronteras territoriales de las naciones.
Lo geopolítico influye en el orden político y en las relaciones internacionales de los Estados, analizando el poder estatal, reflexionando las decisiones que se toman desde ese ámbito, observando conflictos a nivel general, siempre con el objeto de comprender y predecir comportamientos nacionales. Se trata de una disciplina integradora de lo geográfico, lo histórico, lo económico y lo científico, desde el punto de vista de las ciencias políticas.
La razón de ser de la existencia de lo geopolítico, es entender el fenómeno de las dinámicas de poder de los Estados en sentido global.
Entender la geopolítica es una cuestión vital para poder comprender el dinamismo del poder en la generalidad del espacio terrestre, convirtiéndose en imprescindible para analizar estratégicamente la óptica de las naciones en sentido general y el mundo empresarial en lo particular.
Los Estados Nacionales y los empresarios junto a sus intereses, son en esencia la razón de ser de la geopolítica del mundo que se ha creado la burguesía y que hoy se encuentra en franca transformación.
Comprender el papel de la economía como ciencia social, saber que ella procura entender cómo las sociedades nacionales gestionan sus recursos, los que son siempre limitados, pero, que a través de los esfuerzos de las estrategias económicas buscan producir, distribuir, así como consumir bienes y servicios a la altura de los intereses de los consumidores.
Debemos comprender que la economía busca la satisfacción de necesidades y deseos siempre ilimitados de los individuos humanos y que, para lograrlo con éxito, debe analizar individualmente las decisiones que se toman en tiempo presente, sobre la escasez o la sobreproducción. De lo que se trata es, de alcanzar el entendimiento de que las ciencias económicas tienen como fundamento, comprender y optimizar la producción, el comercio, la inversión y el bienestar social.
Como se ve en ambos conceptos, la geopolítica y la economía están indiscutiblemente interconectadas, debido a que las decisiones político-geográficas, influyen directamente en los mercados, afectando el mundo de las inversiones y el desarrollo económico de naciones y familias en sentido general. De ahí la importancia de comprender, que la geopolítica, como ciencia social interdisciplinaria, analiza la influencia de factores geográficos y políticos en las relaciones de poder y que la economía, en cambio, se enfoca en la producción, distribución y consumo de bienes y servicios.
Es importante saber, que ambas disciplinas forman el campo denominado geoeconomía. Se trata de una disciplina que se encarga de analizar, cómo las estrategias económicas se utilizan para alcanzar objetivos geopolíticos e incluso, geoeconómicos.
La geopolítica y la geoeconomía se relacionan directamente a través de múltiples factores, como la seguridad y los recursos (cuestión que está sobre el tapete en la actualidad con la actitud del presidente Trump). Ella analiza disputas por recursos naturales, por la seguridad alimentaria y el control de las rutas comerciales.
La geopolítica y la geoeconomía se vinculan directamente, porque examinan los conflictos y sus niveles de volatilidad, observando las relaciones entre países y regiones, para evitar que se interrumpa el comercio internacional.
El fenómeno que se denomina interrupción del comercio internacional, es una cuestión que provoca escasez de mercancías, de bienes y servicios, provocando aumento de precios y retrasando el desarrollo socioeconómico. Ambas disciplinas están configuradas para actuar en pro de evitar afectar la producción de riqueza material.
Otro aspecto que observan estas disciplinas, pero, que están en una etapa de redefinición, son las sanciones económicas, cuestión que puede afectar en forma negativa las economías de las naciones involucradas. También trabajan sobre los cambios de gobierno, viendo el rumbo de las políticas que puedan generar incertidumbre, para ver cómo aminorar consecuencias que afecten la inversión, el consumo y el crecimiento.
La geopolítica y la geoeconomía estudian el fenómeno de la migración, para evitar conflictos y crisis complejas. Con este conocimiento la ciudadanía en sentido global, puede comprender situaciones que se escenifican en el mundo actual vinculadas a la migración.
Es importante arribar a la comprensión de que la política de Estado está llena de complejidades como la geoeconomía, disciplina que utiliza instrumentos económicos, es decir, sanciones, ayudas financieras, préstamos y acuerdos comerciales, con el propósito de fortalecer la influencia de una nación en el escenario internacional.
En la actualidad se están dando las condiciones para una reconfiguración del orden mundial. Las acciones del presidente Donald Trump perfilan un mundo multipolar bien definido, en donde las esferas de influencia de las naciones más poderosas económica y militarmente, se reparten el mundo, provocando un debilitamiento fatal al mundo europeo y al multilateralismo.
El significado de lo que estamos diciendo encierra un retroceso, porque la multipolaridad describe una realidad de poder con múltiples centros de poder, representados por países individuales o bloques de países que poseen influencia similar, situación que vivíamos antes de la segunda gran guerra. El multilateralismo es una estrategia que describe un mundo sobre un sistema de cooperación entre un gran número de países. El multilateralismo es un producto que nace desde la experiencia de la ya mencionada conflagración mundial, escenario que dio lugar a la existencia de la Organización de las Naciones Unidas y la Organización del Atlántico Norte, mejor conocidas como la ONU y la OTAN.
El mundo multilateral que agoniza y que hasta ahora ha garantizado el abordaje de problemas globales conflictivos, alcanzando soluciones consensuadas, sustentadas en un orden jurídicamente normativo y no excluyente, viene en decadencia hace décadas, cuestión que aprovecha el gobierno norteamericano para imponerse.
Esta situación perfila un mundo peligroso, en donde la coexistencia bajo el respeto al derecho internacional están al borde de sucumbir.
Por Francisco Cruz Pascual
