RESUMEN
El pasado domingo volvió a repetirse en Friusa, específicamente en el conocido «Hoyo de Friusa», lo que ya parece convertirse en un hábito: utilizar la migración como un arma política para ganar titulares, simpatías y “posibles votos”. Y mientras las autoridades y ciudadanos se tiran la pelota, debatiendo quién es culpable de los incidentes ocurridos, la realidad sigue exactamente igual en Mata Mosquitos, una localidad donde conviven centenares de ciudadanos haitianos en condiciones que muchos, parece desconocían.
Es lamentable ver cómo la delicada situación migratoria sigue sirviendo como excusa perfecta para quienes buscan hacerse notar políticamente. La estrategia es encender las emociones, movilizar pasiones y aprovechar el caos que resulta, especialmente cuando el tema involucra a Haití. Y así, una y otra vez, vemos los mismos discursos, las mismas marchas y los mismos conflictos que al final no resuelven absolutamente nada.
Nadie puede negar la realidad de una problemática migratoria evidente, pero ¿hasta cuándo vamos a permitir que la política se reduzca a aprovecharse de tragedias o de conflictos sociales sin aportar soluciones reales? Lo ocurrido en Friusa no pasó a mayores, gracias a Dios, pero ¿y mañana?
¿Y la madurez política, Pa` Cuándo? Necesitamos políticos que presenten soluciones serias, no que vendan discursos vacíos aprovechando circunstancias difíciles. Necesitamos dejar atrás esa práctica de jugar con la inteligencia y la sensibilidad del dominicano. La migración no debería ser un tema para ganar votos ni protagonismos fugaces.
La libertad de expresión y el derecho a la protesta son universales, sí, pero deben ir acompañados de responsabilidad y respeto. Que nadie confunda la defensa de derechos con la manipulación interesada de problemas reales.
Es tiempo de menos ruido y más propuestas. La situación migratoria requiere soluciones efectivas, no shows mediáticos. Friusa necesita respuestas, no conflictos movidos por intereses particulares.
Por Glenn Davis
