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2 de abril 2026
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Frente Amplio advierte: «La deuda crece y el país se estanca»

(Foto: Comunicaciones Frente Amplio)
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RESUMEN

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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El Frente Amplio rechazó las recientes declaraciones del presidente Luis Abinader, de voceros del PLD y de la Fuerza del Pueblo sobre la deuda pública, calificando el intercambio como un «debate trampa» que distrae a la ciudadanía y evita responder lo esencial, «para qué se endeuda el país y con qué resultados».

Cabrera afirmó que mientras se intercambian culpas sobre “quién endeudó más”, la realidad es que la deuda del sector público consolidado superó en 2024 los US$71,000 millones, con un ritmo de crecimiento que rebasa la productividad y con una institucionalidad fiscal que no garantiza transparencia, eficiencia ni sostenibilidad.

«No es solo el monto: es la opacidad del destino de cada préstamo y el uso recurrente de la deuda para gasto corriente y clientelismo, en lugar de financiar inversión productiva con retorno social y económico medible”, subrayó, según señala un comunicado de prensa de la entidad política.

(Foto: Comunicaciones Frente Amplio)

Para el Frente Amplio, el problema no distingue colores partidarios. Desde el año 2000, ninguna administración ha reducido el endeudamiento neto; por el contrario, los nuevos créditos se justifican con el argumento de “continuar programas” o “mantener la estabilidad”.

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“Ni PRM, ni PLD, ni FP han enfrentado la raíz del problema: un modelo fiscal que premia el déficit, tolera una presión tributaria estancada en torno al 14 % del PIB —una de las más bajas de la región— y convive con altos niveles de evasión: más del 47 % en ITBIS y más del 60 % en ISR empresarial, según la DGII. A más deuda, más fuga por corrupción y exenciones mal diseñadas”, denunció Cabrera.

El Frente Amplio planteó que el país debe responder tres preguntas ineludibles.

Primero, sobre la sostenibilidad y el uso de la deuda: ¿cuánto se ha destinado a infraestructura, educación y productividad, y cuánto a cubrir déficit operativo?

“Incluso estimaciones multilaterales indican que, por cada dólar prestado, apenas 40 centavos se convierten en inversión productiva; el resto se diluye en gasto corriente. Eso es deuda sin desarrollo”, dijo Cabrera.

Segundo, sobre los mecanismos de control: se necesita una Ley de Responsabilidad Fiscal con carácter vinculante, que establezca límites al déficit y a la deuda, publique trimestralmente —y en datos abiertos— la ejecución presupuestaria y el endeudamiento, y fortalezca la Oficina de Crédito Público y la Cámara de Cuentas.

Tercero, sobre las reformas estructurales: el crecimiento debe superar la tasa de endeudamiento mediante una reforma tributaria progresiva, un combate integral a la evasión y la elusión, una diversificación productiva y exportadora, la revisión de exenciones ineficientes y la modernización administrativa.

Como parte de su agenda, el Frente Amplio propuso una “regla de oro” que prohíba endeudarse para gasto corriente y limite el crédito a proyectos con retorno verificable, evaluados ex ante y ex post con metodologías públicas. También sugirió crear un Consejo Fiscal Autónomo, encargado de emitir una opinión técnica obligatoria sobre cada nuevo préstamo; establecer metas anuales de reducción de evasión con reportes públicos; y realizar una auditoría independiente de la deuda consolidada y de los pasivos contingentes (incluyendo APP y garantías) para transparentar el verdadero tamaño del endeudamiento.

“No queremos más deuda para pagar la nómina de la ineficiencia. Queremos reglas, datos abiertos y resultados. Cada peso prestado debe convertirse en desarrollo, no en dependencia. El Gobierno, el PLD y la FP deben asumir responsabilidades y dejar de esconderse detrás de cifras sueltas y consignas”, concluyó María Teresa Cabrera, quien llamó a los medios, a la academia y a la sociedad civil a exigir rendición de cuentas y respaldar una transformación fiscal que ponga la deuda al servicio del progreso, no de la politiquería.