RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. — A dos años de las próximas elecciones presidenciales, el escenario político dominicano comienza a mostrar los primeros movimientos estratégicos dentro de los partidos mayoritarios. En el caso del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la figura de Francisco Javier García empieza a consolidarse como una de las principales cartas de liderazgo de cara al proceso electoral de 2028.
De acuerdo con el politólogo Carlos Díaz, el dirigente peledeísta ha comenzado a posicionarse dentro de la estructura partidaria mediante una estrategia enfocada en el fortalecimiento del contacto directo con las bases y los principales órganos de dirección del partido.
En ese sentido, García ha intensificado su agenda de trabajo interno, sosteniendo encuentros con miembros del Comité Central y estructuras partidarias en diferentes demarcaciones, entre ellas el Distrito Nacional y la provincia de San Cristóbal. Estas reuniones han servido para fortalecer la cohesión interna y reactivar el contacto directo con las bases del partido.
Díaz señala que uno de los principales activos del dirigente es su profundo conocimiento de la estructura interna del PLD, fruto de una larga trayectoria dentro de la organización política.
A esto se suma su experiencia en la administración pública. Durante distintos períodos gubernamentales, García ocupó funciones de alto nivel, incluyendo los cargos de ministro de Turismo y ministro de Industria y Comercio, posiciones desde las cuales acumuló experiencia en la gestión del Estado y en la formulación de políticas públicas.
Según el politólogo, en un contexto político donde distintos sectores del país demandan mayor eficiencia en la gestión gubernamental, la experiencia de Estado del dirigente representa una ventaja frente a liderazgos emergentes que aún construyen su perfil político.
Otro aspecto que destaca Díaz es la temprana activación del proyecto presidencial de García. Con una agenda pública constante y una postura crítica frente a la actual gestión gubernamental, el dirigente ha comenzado a marcar presencia dentro del debate político nacional, adelantándose a otros aspirantes dentro de su partido.
Asimismo, García ha planteado que cualquier eventual alianza de oposición con miras al 2028 debe tener como eje central al PLD, una postura que busca fortalecer el protagonismo de la organización en el escenario político nacional y reconectar con su base partidaria.
Para el politólogo Carlos Díaz, si el dirigente logra mantener la cohesión interna dentro del PLD y superar los desafíos naturales de toda organización política, su camino hacia la nominación presidencial del partido podría consolidarse con mayor fuerza en los próximos años.




