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Fin de la impunidad ¿Llegó la hora?

Por Aneudy Ramírez Núñez Jueves 18 de Mayo, 2017

Mañana 19 de mayo el pueblo dominicano conocerá los nombres de políticos y empresarios involucrados en unos de los casos de sobornos y corrupción en el tren gubernamental más sonado de los últimos 30 años: los sobornados por la empresa brasileña Odebrecht para garantizar las construcciones de megas proyectos de infraestructuras, a grandes costos del presupuesto nacional que eran licitadas a su favor.

Con este anuncio el gobierno pondría fin a unas series de movilizaciones de todos los sectores de nuestra sociedad que han externado su rechazo a la corrupción administrativa que de una u otra forma se destapan en los anales del estado causando gran descontento y una herida mortal al sistema político tradicional.

Este caso, como un hecho bochornoso, debería llevarnos a todos los que hacemos vida política, tanto a la nueva generación como a la longeva del sistema político a reflexionar sobre el accionar cotidiano de quienes estamos llamados a eficientizar y pulcretizar los procesos de transparencia, democracia y justicia en nuestro país.

El país no puede seguir avanzando con un estado de saqueo, derroche y malversación de fondos de quienes llegan a gobernarnos. La corrupción administrativa a pequeña y a grande escala nos empobrece a todos. Nos roba la libertad y los sueños de vivir en una país donde se puede luchar por igual condicion y mejor calidad de vida.

El fin de la impunidad puede que esté llegando a su fin ya que muchos han sentido que ha llegado la hora de marcar un predecente en el accionar de nuestros gobernantes y le han mandado un mensaje preciso de que nuestra sociedad no seguirá tolerando malas acciones de los funcionarios dominicanos que tienen el deber de administrar con prudencia los bienes de todos los dominicanos.

Los involucrados deben ser sometidos a la justicia sin importar banderías políticas, y no sólo ser sometidos, sino hacer que les sean remunerados al estado todo el erario que fue sustraído de manera irregular al estado, cosa que queremos ver mediante una sentencia condenatoria en el proceso judicial a los involucrados. El estado tiene que ser indemnizado.

¿Se acabara la corrupción administrativa luego de que el pueblo conozca los nombres de los sobornados? De ninguna manera.

Acabar con la corrupción administrativa es un proceso lento, que conlleva fiscalizar a todos los empresarios y políticos que hacen negocios con el estado y que solo puede llegar a su fin cuando el estado tenga un régimen de consecuencia que permite que quienes vulneren y violen la ley puedan ser sometidos a la justicia. Al igual que la voluntad política debe encontrarse del lado de la transparencia.

De lo que si estamos seguros es que a partir de mañana se marcará un precedente en el accionar del gobierno que se ha visto en la necesidad y la obligación de colaborar para someter a los deshonestos por la presión ejercida por la sociedad cansada del ultrajo político.

Ojalá y las acciones llevada a cabo desde el ejecutivo poniendo a disposición de la justicia a los involucrados, pueda devolvernos la serenidad, la confianza y la paz que exigimos quienes deseamos un país próspero, seguro, estable y con mayores oportunidades para todos.