RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La opulencia, el despilfarro y la potestad a granel fueron parte de los aditamentos del estilo de vida de José David Figueroa Agosto, una figura del narcotráfico que se infiltró en el Jet Set dominicano, y logró burlar todas las medidas de seguridad en materia de documentación personal, pues, se agenció carnets de los principales cuerpos castrenses y policiales.
Sin embargo, luego de purgar su pena bajo el sistema federal de Los Estados Unidos, al que subrayó de organizado y riguroso, ha regresado para actualizar a la sociedad dominicana, de su presente y la visión que encamina de su vida, mostrando arrepentimiento y dando exhortaciones a las nuevas generaciones de como no involucrarse en el mundo oscuro del comercio de estupefacientes.
Han pasado una década y más, desde su persecusión, captura y condena, y así lo expresó, tácitamente, este lunes 2 de septiembre en una entrevista exclusiva para Alofoke El Iluminado, quien conectó con el afamado youtuber dominicano desde Puerto Rico, “yo fui bandido, yo fui delincuente y narcotraficante. Nunca fui doble agente, nunca”. Fue puesto en libertad el viernes 27 marzo del 2020.
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“Yo me fugué de una prisión y ahí están las acusaciones mías”, afirmó en sus declaraciones bajo el cuestionamiento de si jugaba doble base o era informante para la administración de Control de Drogas (DEA) por (sus siglas en inglés) o para el Buró Federal de Investigaciones (FBI) por (sus siglas en inglés).
Sobre la cantidad de años a lo que fue sentenciado detalló que: “Tenía dos sentencias. Sentencia estatal de 209 años y tenía una en que me hice culpable de 30 años. Los papeles federales son públicos. No te puedo decir una cosa por otra. He sido transparente. Yo nunca me senté en un juicio a testificar en contra de ninguno».
Condenado a diez años en prisión, luego de ser capturado el 17 de julio del 2010 en Eloíza, área de Santurce Puerto Rico, por agentes federales y estatales, el respetado Junior Cápsula, 14 años después sintió suficientes motivaciones para destapar su privacidad y compartir sus anécdotas y vivencias, ya que fue procesado en la Corte Federal de San Juan, en Puerto Ricio.

Varias cirugías plásticas y algunos rejuegos típicos de sus estrategias criminales le facilitaron mantener el trasiego de drogas con sus conexiones en Venezuela y Colombia usando el espacio aéreo como su plataforma de comunicación para la cuantiosa distribución de narcóticos, a pesar de ser buscado desde final de 1999.
“Yo estuve en Brooklyn, Nueva York, conocí gente del Cártel del Valle; conocí de todos los cárteles, grandes capos, colombianos. Es otra cosa tan distinta. Cuando tú estás en Nueva York, en esta prisión federal y conoces gente del nivel del Chapo y están haciendo 15 años, diez y cinco años, con toneladas, toneladas y toneladas, tú aprendes de ellos. Yo trato de aprender de los demás”.
Sus relaciones tentaculares al más alto nivel con el espectro militar y político en la idiosincrasia dominicana le hicieron merecedor de un sitial de respeto, de intimidación e idolatría por parte de quienes integraban su séquito desde empresarios, comunicadoras y toda persona que se dejara seducir por las mieles del poder y aquilatar monstruosos patrimonios.
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Vía llamada telefónica admitió haber negociado con las autoridades sus bienes, “yo entregué ´propiedades, bienes. Pero, nadie puede decir que Figueroa Agosto se sentó en una corte a testificar en contra de uno de mis conocidos, de los que trabajaron conmigo”. Dijo a propósito de si facilitó información bajo acuerdo o confidencialidad a cambio de reducir su condena.
Los archivos criminales de la justicia dominicana e internacional registraron que, al momento de la captura del controversial capo boricua, había cosechado vínculos sociales y económicos con miembros o personalidades dominicanas, supuestamente, acreditados a su red ilícita de la talla de Sobeida Félix Morel, Eddy Brito (exposo de Sobeida), Madelin Bernard, Mary Peláez, Sammy Dauhajre, Ricardo Ivanovich Smester, Juan José Fernández Ibarra y Dolphi Peláez. De ese grupo, solo Dolphi Peláez, no cumplió condena.




