RESUMEN
De pura lengua
Se conoce como fenómeno fonético –también fenómeno lingüístico– a cada uno de los cambios y transformaciones que sufre la lengua. Asimismo, es bueno señalar que en medio de esos cambios y transformaciones que se producen en la lengua, surge con ellos una serie de fenómenos, los cuales, a su vez, son provocados por diversos modos que lo fomentan, entre ellos el tiempo y el espacio necesario para que se consideren y se difundan.
El cambio lingüístico, sin embargo, es un proceso comprendido entre etapas, una inicial: innovación y una final: adopción. En ese sentido, se podría afirmar que los fenómeno fonéticos o fonológicos corresponden al habla y no alteran el inventario de fonemas de una lengua dada, y que ocurren en la misma realización del habla.
Algunos de los fenómenos fonéticos que se presentan en el español dominicano son: supresión de sonido; aféresis (supresión al principio de la palabra), ej.: onde, ajá, ta’. La síncopa (supresión en medio de la palabra), ej.: madrasta por madrastra, mascar por masticar. La apócope (supresión al final de la palabra, ej.: pa’ por para, san por santo, entre otros.
Otro de los fenómenos más frecuentes que se producen en la lengua, es el caso de la prótesis. Este se produce cuando se añade un sonido a la palabra, ej.: asegún por según; dentrar por entrar. Además, tenemos la traslación de sonido. Este fenómeno se manifiesta por los cambios de lugar que sufren los fonemas, tanto de una misma palabra como de la cadena hablada. Asimismo, nos encontramos con el fenómeno de la inversión, o sea, cuando los sonidos cambian de lugar estando en contacto, ej.; naide–nadie; Orlando–Rolando; pocilga–pocigla; culeca–clueca; polecía–policía.
La metástasis, sin embargo, son fenómenos a distancia, ej.: enjaguar–enjuagar; vadera–vereda; Grabiel–Gabriel; estógamo–estómago; dentrífico–dentífrico; bayonesa–mayonesa.
También está el fenómeno de la conversión: modificación de sonido. Proceso mediante el cual los movimientos articulatorios de un sonido se propagan a uno vecino, influyendo en este de manera total o parcial.
Además de los antes mencionados, también existe la asimilación y sus variantes, que son: asimilación regresiva o anticipante, esto es, cuando un sonido asimila a uno que lo precede, ej.: pt-tt-t; sept-sette-siete
Finalmente, otros cambios que encontramos en la lengua son la disimilación: acentúa la diferencia entre los fonemas, acentuándose estas a distancia. Este fenómeno se puede ilustrar con un sustantivo que dio mucho de qué hablar al inicio de la pandemia a principio del pasado año, el cual pocos hablantes pronuncian de forma adecuada, por lo que suelen decir: pelegrino por peregrino.
Los fenómenos fonéticos son muchos y variados, sin embargo, por cuestiones de espacio resulta difícil presentar una gran cantidad de ellos aquí. Por tanto, mi recomendación para aquellas personas que deseen conocer más sobre este tópico tan importante, es que consulten el libro intitulado “La lengua en movimiento” de la autoría del maestro Orlando Muñoz Pineda.
21/05/2021
Por José Santana-Guzmán
