Felipe VI cumple mil días de un reinado reformista y lleno de retos

Por El Nuevo Diario Lunes 13 de Marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, MADRID.- El rey Felipe VI de España cumple mañana mil días de un reinado reformista que ha afrontado, entre otros retos, un insólito bloqueo político y el creciente desafío independentista en Cataluña.

Además ha estado afectado por el llamado "caso Nóos" -un juicio por desvío de fondos públicos- que llevó a los tribunales a su hermana Cristina y a su esposo, Iñaki Urdangarin; un caso que acabó con la absolución de la infanta y la condena de su marido.

Los compromisos de renovación que Felipe VI asumió en su proclamación, el 19 de junio de 2014, se concretaron en distintas iniciativas: las cuentas de la Casa del Rey fueron sometidas a una auditoría externa; se publicaron las retribuciones de sus altos cargos y se dio transparencia tanto a la gestión como a la ejecución presupuestaria.

El soberano prohibió a los miembros de su familia aceptar regalos que comprometan la dignidad de sus funciones o recibir préstamos sin interés. También estableció un código de conducta para garantizar que los empleados de la Casa Real actúen con ejemplaridad y honradez.

A estas medidas sumó el recorte de su propio sueldo en un 20 por ciento para situarlo en niveles similares a las retribuciones percibidas en las altas instituciones españolas y las jefaturas de Estado de Europa.

Decidido a encarnar "una Monarquía renovada", los reyes Felipe y Letizia adecuaron su agenda para acercar la Corona a la sociedad: víctimas del terrorismo o la violencia machista, Fuerzas Armadas, académicos, científicos, deportistas, jóvenes emprendedores, voluntarios, representantes de religiones minoritarias, o colectivos de gais, lesbianas y transexuales.

Durante estos primeros mil días se produjo un bloqueo político jamás visto en la democracia española cuando Felipe VI propuso en enero de 2016 al conservador Mariano Rajoy como candidato a ser investido presidente del Gobierno.

Vencedor de las elecciones en minoría, Rajoy declinó la propuesta, lo que abrió paso a un insólito periodo de diez meses de Gobierno en funciones.

El papel constitucional del rey fue clave para el desarrollo de un proceso en el que firmó la disolución de las Cortes tras una brevísima legislatura y después de cinco rondas de consultas en el Palacio de la Zarzuela que desembocaron en dos investiduras fallidas en el Parlamento.

Cataluña, sometida a serias tensiones independentistas, ha sido la comunidad autónoma que Felipe VI ha visitado más veces –hasta 20 desde su proclamación–, siempre con un mensaje de "respeto, entendimiento y convivencia".

Su agenda internacional acumula ya 35 viajes desde que acudió al Vaticano apenas diez días después de asumir la Jefatura del Estado.

Fiel al compromiso que la Corona española ha tenido siempre con América Latina, el rey ha participado en dos Cumbres Iberoamericanas.

El hoy monarca es un buen conocedor de la región, no en vano, como príncipe de Asturias, asistió a casi setenta tomas de posesión de presidentes latinoamericanos.

Felipe VI se reunió con el presidente Barak Obama en la Casa Blanca, acudió a las tres últimas Asambleas Generales de la ONU y giró tres visitas de Estado (Francia, México y Portugal), a las que pronto se sumarán Japón y Reino Unido.

En la última encuesta del respetado Centro de Investigación Sociológicas (CIS), emitida apenas la semana pasada, la Monarquía no figura en la larga lista de las preocupaciones de los españoles, que encabeza el paro, la corrupción y el fraude.

Mil días que han consolidado también la imagen de la reina Letizia por sus responsabilidades como embajadora de la FAO, en la Cruz Roja o en el Patronato para la Discapacidad, trabajos que ha sumado a sus compromisos con la salud pública, la integración social o la defensa de los derechos de la infancia y la mujer.