Fallas y debilidades de los estados en el combate de Covid-19

Por José Pérez Méndez viernes 24 de abril, 2020

El gran daño que ha producido la pandemia del Covid-19, se ha debido a razones de dos tipos; por un lado, están las relacionadas con el virus y la enfermedad como tal, y por el otro lado están las debilidades estatales, sociales y gubernamentales de países y estados afectados.

 Ahora sabemos, por informaciones liberadas por china, que se trata de un virus nuevo, SAR-cov-2, que ha evolucionado del SAR-C0V-1, y que la enfermedad que produce, la Covid-19, es una enfermedad nueva que puede manifestarse desde una simple gripe hasta una severa neumonía que asfixia y que mata.

 Al ser SAR.COV.2 un virus nuevo, no se tiene la vacuna, ni se tendrá en los siguientes meses, y tampoco se tienen listos los medicamentos que puedan usarse para atacar el virus cuando ya se haya instalado en el organismo humano.

 Los médicos, y demás profesionales de la medicina, solo están preparados y listos para enfrentar enfermedades que sean conocidas por ellos y para las cuales tengan los medicamentos y los procedimientos necesarios para su control y cura. En eso consiste ser un buen médico.

 Entonces ante una situación como la que estamos viviendo, a los médicos no les queda de otra que refugiarse en las experiencias vividas similares más cercanas, así como también en el uso del sentido común para inventar cosas con la nueva enfermedad; y sobre todo recomendar el aislamiento social para evitar el contagio.

 Queda claro que hasta que tengamos la vacuna para evitar la infección severa, y los medicamentos para atacar el virus y la enfermedad, no hay ninguna otra medicina efectiva que el aislamiento para evitar contraer el virus.

 Pasemos ahora a analizar las fallas de los estados, los gobiernos y los sistemas sociales y de salud.

 Para entender esto hay que ver lo que ha sucedido en los lugares donde el Covid-19 ha causados muchas muertes, y al hacerlo vemos que en cada lugar se han cometidos diferentes errores.

 En china no sabemos ni vamos a saber a ciencia cierta qué fue lo que pasó, ni lo que está pasando, por la naturaleza cerrada de su sistema político, pero por el ruido que se escuchó podemos asegurar que los contagiados y los muertos tenían que haber sido mucho más de lo que se informó. Sabemos que hicieron un aislamiento fuerte y que fue causa determinante en el rompimiento de la cadena de contagios.

En Italia fueron temerarios, ya que no llevaron a cabo el aislamiento aun cuando la enfermedad causaba estragos, y esto junto con una población de mucha edad, disparó los contagios y por ende vinieron los muertos por montón. No conocemos el sistema de salud de Italia, pero habiendo cometido los errores anteriores no era mucho lo que se podía hacer a esa altura.

 En España, especialmente en Madrid, el gobierno actuó tarde y luego la población cooperó muy poco con el aislamiento, se fueron hacia la periferia y aumentaron el contagio estrepitosamente. Ellos también tienen una población de mayores y todo esto provocó una gran mortandad de gente.

 En USA pensaron que con las medidas que tomaron con respecto a china ya estaban seguros. Demócratas y Republicanos estaban en campaña electoral, y a pesar de tener un buen sistema de salud, la enfermedad se les fue de control. También en USA tienen muchos ciudadanos con enfermedades crónicas producto de los malos hábitos alimenticios, y en el caso de New york creo que el hacinamiento fue clave en el contagio agresivo.

 En República Dominicana, tenemos más de 5,000 contagiados y unos 250 muertos, pero nos hemos quedado esperando la explosión de la curva, y no ha llegado, como tampoco se ve que el aplanamiento de la misma esté por llegar en breve.

 El sistema de salud del país no ha colapsado a pesar de su fragilidad y vulnerabilidad, debido a que la curva de contagios no ha hecho explosión. La enfermedad se ha concentrado mayormente en los segmentos de la clase media y media alta, donde la propagación se controla por la cooperación propia de la gente; y el virus no ha invadido de manera fuerte a los segmentos de las clases media baja y pobre, donde las medidas de aislamiento y distanciamiento no se están llevando de la mejor manera.

 Somos un país con una población mayormente joven, y la población de personas con condiciones crónicas (presión alta y diabetes) se concentra más en las clases medias y media alta. A los pobres y a la clase media baja los atacan más los accidentes, la violencia, el crimen, el abuso del alcohol, y las enfermedades endémicas tales como el dengue, el cólera, tuberculosis, etc.

 Ya no es posible que Covid-19 haga explosión en los segmentos de las clases media y alta, y por lo que veo parece que no va a causar grandes estragos en la clase media baja y entre los pobres, entonces seguiremos teniendo contagios y muertos, pero no llegaremos al caos que han tenido Italia, España y Estados Unidos.

 El gobierno ni se quema, ni pasa con A, pero creo que pasará la prueba ya que a pesar del mal desempeño al comienzo ha reaccionado y ha implementado cada día más y mejores medidas; mientras que en la parte social y económica ha mostrado ser solidario, al menos con los más vulnerables.

 Esperemos volver a la normalidad, pero con distanciamiento para el mes de junio con Dios mediante.

Por José Pérez Méndez

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