RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El comunicador José Medina expresó su preocupación por la designación del nuevo director de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), al señalar que su trayectoria ha estado históricamente vinculada al sector empresarial privado, lo que según indicó genera dudas sobre a qué intereses podría responder desde una institución clave para la política tributaria del país.
Medina sostuvo que, aunque el funcionario ahora ocupa un cargo público, existe el riesgo de que decisiones estratégicas se tomen bajo una lógica alineada con el sector privado, una práctica que afirmó se ha repetido en otras ocasiones cuando figuras con ese perfil pasan a dirigir organismos del Estado.
“El problema no es la institución, sino el enfoque con el que se ejerce la función pública. Muchas veces estos funcionarios llegan al Estado, quiera o no, representando intereses privados”, expresó.
El comunicador expresó su preocupación junto a Eduardo De Jesús, en el programa “El país al Día”, transmitido en la plataforma digital del Nuevo Diario TV.
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Advirtió que este escenario resulta especialmente delicado ante la posibilidad de una reforma fiscal, al recordar que históricamente ese tipo de medidas ha terminado afectando con mayor fuerza a los sectores más pobres, débiles y vulnerables de la sociedad, mientras los grandes capitales logran proteger sus beneficios.
Asimismo, Medina señaló que el proceso mediante el cual se produjo el relevo en la DGII desbordó las expectativas internas, al denunciar que técnicos altamente calificados, que se habían preparado durante años y contaban con expedientes sólidos, fueron desplazados de manera repentina.
Indicó que la llegada de una persona desconocida para el equipo técnico, seguida de un decreto que removió de golpe a gran parte del personal, genera preocupación sobre la continuidad técnica, la institucionalidad y la transparencia en la toma de decisiones.
El comunicador subrayó que esta preocupación se da en un contexto económico crítico para la población dominicana, por lo que consideró necesario que cualquier reforma fiscal se diseñe con sensibilidad social, equilibrio y verdadero compromiso con el interés público.




