Explicando la lucha, hoy, por mi salud

Por Ramón Antonio Veras

1.- En el curso de los últimos días, familiares, amigos, amigas, amistades y camaradas, de diferentes formas me han manifestado su preocupación porque, por distintas vías, se han informado de mi estado de salud, y me han transmitido su inquietud. Al respecto aclaro lo siguiente.

2.- Hace alrededor de dos meses, de manera sorpresiva y notoria, en mi cara se produjo una significativa hinchazón, que en un principio se creía que era algo alérgico, y luego de que, posiblemente, era la expresión de un tumor.

3.- Ante semejante situación, en el país me sometí a los más variados estudios de laboratorio y radiológicos, incluyendo biopsia y a un PET-CT.

4.- Aunque ninguno de los exámenes que me practicaron aquí reveló algo tumoral, mis médicos me recomendaron viajar al extranjero para someterme a estudios a profundidad en los distintos órganos de mi estructura corporal.

5.- El pasado día martes, 20 de julio en curso, viajé al exterior, a un centro de medicina especializada donde me practicaron un PET-CT, desde la base del cráneo hasta la mitad del muslo, y el estudio reveló la no presencia de ninguna tumoración en mi cuerpo.

6.- Despejada la posibilidad de que un tumor motive la alteración de mi rostro, el equipo médico que me asiste explora determinar otras causas posibles, partiendo de que, aunque la inflamación no es hoy tan pronunciada como hace un mes, permanece la afección.

7.- Han sido sumamente molestos los momentos que he pasado como consecuencia de la lesión en mi cara. La situación me ha resultado irritante, altamente mortificante.

8.- Con esta declaración pública quiero llevar tranquilidad espiritual a todas aquellas personas que me han expresado preocupación por mi quebranto, a la vez que han hecho conmigo permanente causa solidaria.

9.- Me sale de lo más profundo de mi corazón manifestar mi gratitud a quienes se han identificado conmigo en los espacios de tiempo difíciles que he atravesado como consecuencia del quebranto que me ha golpeado.

10.- Los problemas de salud no me amilanan, ni creo en influencias no explicables por la razón. La superstición no está en mi código mental y forma de proceder. Confío en la seriedad y formación profesional de los médicos que me atienden.

11.- No me voy a dejar abatir. La vida es lucha permanente que hay que librar en diferentes frentes. Ahora estoy en la brega defendiendo mi salud para continuar accionando en el medio que he escogido para cumplir como ente social con los deberes que me imponen mis convicciones por un mundo mejor y que solamente puedo cumplir estando en buenas condiciones físicas y mentales.

Por: Ramón Antonio Veras

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