En tanto, Syra Taveras Pineda, directora ejecutiva del Centro de Investigación para la Acción Femenina (Cipaf), aseguró que la IA ya cambió el mundo y continuará transformándolo a una velocidad cada vez mayor. “Tenemos que enfocarnos no solo en su uso, sino en el desarrollo de esas tecnologías que nos han llevado a la incapacidad de profundizar, porque han sido diseñadas para el extractivismo y las ganancias, y no para el bien común”, expresó.
Gómez Mazara y Taveras Pineda sostuvieron que, ante el uso de la IA, apelar únicamente a la ética y a la educación no es suficiente, y que las leyes son necesarias.
Durante su intervención en el panel, Santiago Gallur, coordinador de los programas doctorales en Ciencias Sociales y Comunicación del Intec, reflexión sobre el rol de la educación y el pensamiento crítico en entornos digitales, y abogó por enseñar el uso ético de la IA, así como para qué sirve y para qué no.
Mientras tanto, Claudia Felipe Torres, coordinadora del Programa de Ciencias Sociales y Humanas de la Oficina Regional de la Unesco en La Habana, Cuba, ofreció una perspectiva internacional sobre ética, derechos humanos y marcos normativos emergentes. Indicó que la mayor concentración de información que maneja la IA proviene de Estados Unidos, aproximadamente un 75 %, mientras que China representa cerca de un 15 %, lo cual puede generar sesgos en el tratamiento de la información.
Conferencia magistral
Durante la actividad, el magistrado Amaury Reyes Torres, del Tribunal Constitucional, dictó la conferencia magistral “El impacto de la Inteligencia Artificial en la democracia”, en la que analizó la IA desde la perspectiva del Estado de derecho y destacó la necesidad de preservar los principios constitucionales.
“Existen parámetros que no deben olvidarse ante el poder tecnológico contemporáneo y que nos invitan a usarlo con mayor responsabilidad, sobre todo cuando los derechos de las personas están involucrados en un Estado social y democrático de derecho, que es el modelo de Estado de la República Dominicana”, puntualizó el juez Reyes Torres.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo del rector del Intec, Arturo del Villar, quien destacó el papel de la universidad y, en particular, de una universidad tecnológica como espacio crítico para reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial en la democracia.
En su intervención, subrayó que los debates públicos, tradicionalmente desarrollados en plazas y parlamentos, hoy se trasladan a entornos digitales mediados por algoritmos, lo que obliga a repensar las reglas de la convivencia democrática. En ese contexto, planteó la necesidad de evitar el determinismo tecnológico y reafirmó la apuesta del Intec por un humanismo digital, en el que la tecnología sea una herramienta de empoderamiento ciudadano y no de control.
En tanto, el embajador del Reino de los Países Bajos en la República Dominicana, Frank Keurhorst, ofreció una visión internacional sobre el impacto dual de la inteligencia artificial en la democracia, en la que destacó tanto su potencial transformador como los riesgos que entraña.
En su discurso, señaló que la IA puede contribuir a servicios públicos más eficientes, a una mayor participación ciudadana y a una mejor comprensión de temas complejos por parte de los votantes. Al mismo tiempo, advirtió sobre amenazas como la desinformación a gran escala, los deepfakes y la manipulación del debate público, fenómenos que, dijo, pueden socavar la confianza en las instituciones y en los procesos electorales.
El encuentro, realizado en el campus del Intec, reunió a representantes del sector público, los medios de comunicación, la academia y la sociedad civil.
Con esta iniciativa, la Embajada del Reino de los Países Bajos y el Intec generan un espacio para fortalecer el diálogo sobre innovación responsable, gobernanza digital y defensa de la democracia en la era de la inteligencia artificial.