EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El exdirector ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Arístides Fernández Zucco, proclamó que las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDES), más que administración privada requieren calidad humana para su buen funcionamiento.
Fernández Zucco, proclamó que “lo que tiene que haber es un manejo idóneo, adecuado y transparente de esas entidades, no importa se privaticen o no”.
Agregó que haber garantía plena de un manejo profesional, técnico y adecuado, para que puedan dar un servicio de calidad y en cantidad versus precios
Fernández Zucco, durante una visita realizada al director del periódico El Nuevo Diario, Persio Maldonado, recordó que «en una ocasión las EDES (Edeeste, Edenorte y Edesur), fueron privatizadas, y la experiencia que se ha tenido no es la más positiva».
Comentó que en ese entonces “esas administraciones de las EDES se hicieron y manejaron de espalda al interés nacional”.
Dijo que cuando fue titular de la CNE participó “en la elaboración, el conocimiento y el pronunciamiento de dos leyes”, como Ley No. 5707 sobre Incentivo al Desarrollo de Fuentes Renovables de Energía y de sus Regímenes Especiales, y la Ley General de Electricidad No. 125-01, que es donde están contempladas las EDES.
Puntualizó que “lo que quiero decir es, que tanto en las administraciones del sector privado como en el público ha habido un verdadero desastre, y en donde radica esto, no es si lo administra el Estado o el sector privado, es en la calidad humana de las personas que lo administran, en el ser humano y el manejo que debe de dársele con pulcritud, con honestidad y con transparencia a esa entidades que manejan recursos públicos”.
Sobre la privatización de las Empresas Distribuidoras de Electricidad sean pronunciado diversos sectores y personalidades del país, entre ellas, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Celso Marranzini, que favorece que las EDES sean gestionadas por el sector privado.
El presidente de la AIRD considera que “tenemos un gran déficit eléctrico, en gran parte por la mala gestión o gestión no tan eficiente de las EDES, que crean una presión enorme en el presupuesto nacional y que merman la capacidad del Estado de invertir en áreas que son más necesarias para la sociedad, como la salud y la seguridad ciudadana”.




