RESUMEN
Cuando se acude a un espectáculo hay que comportarse de forma educada y respetuosa. Aquí el refrán que dice: más vale educación en la boca que diplomas en la pared.
Los espacios en los que tienen lugar actuaciones, ya sean teatros, cines, auditorios y otros recintos similares, hay que mantener unas pautas de comportamiento correctas. Cumplir unas mínimas reglas de buena conducta es imprescindible para evitar todo tipo de molestias y conflictos entre las personas que comparten este espacio común.
Hace unos días acudí a una función maravillosa donde las Bellas Artes estaban conjugadas con un gran público, incluyendo autoridades tales como el Excelentísimo Señor Presidente de la República.
Me da vergüenza ajena observar este tipo de cosas que realmente no tiene nada que ver con los dueños del evento en sí. En verdad tampoco recae la responsabilidad sobre el organizador del evento, pero vivimos en un país donde todos dicen conocerse unos a otros y al final existen normas protocolares que debemos seguir para fomentar la educación en nuestro país en todos los ámbitos incluyendo el social algo que estaba acéfalo y perdido y si bien estamos cambiando debemos ser vocero de los valores, manejo protocolar en actos sociales y públicos.
Llegó una invitada (figura pública) la cual quería ser posicionada en un asiento que no le correspondía. Al mismo tiempo acontece que otra señora (amiga de todos los del acto según ella) tomó un lugar en primera fila que tampoco estaba asignada a este asiento, todo por estar en primera fila.
Hoy comparto las normas y comportamientos para los espectáculos y otras funciones públicas.
Puntualidad: llegar tarde tiene sus consecuencias
Tiene que ser una pauta de comportamiento para cualquier tipo de concierto, representación teatral o cualquier tipo de espectáculo al que tenga previsto acudir. No solo por usted, que podría perderse una parte importante del espectáculo, sino por el propio público y los propios artistas.
Debemos tener en cuenta, que hay ciertos espectáculos como algunos conciertos, óperas y representaciones teatrales en los que no nos dejarán pasar una vez que haya empezado la función. Tendremos que esperar a un descanso para poder acceder a nuestro asiento – localidad.
Un sitio para cada persona
En el caso de tener una localidad numerada, debemos ocupar el asiento correspondiente a esa numeración. De no hacerlo, solo causamos molestias a la persona que llegue a ocupar su asiento. También, molestaremos al resto de espectadores que verán como hay ‘una baile’ de personas al tener que cambiar de asiento con la correspondiente molestia para todos. Tampoco podemos o debemos cambiar de sitio una vez empezada la función aunque veamos que está libre uno mejor que el nuestro o uno que nos gusta más.
Dar la espalda o no al pasar por una fila de personas
Cuando llegamos a un teatro, un cine o un lugar donde los pasillos son estrechos, es probable que ya haya gente sentada en sus localidades. Si tenemos que pasar por delante de estas personas, procuremos hacerlo de la manera menos molesta posible para todos. Es posible que las otras personas se pongan en pie para facilitarnos el acceso a nuestro asiento; debemos dar las gracias por ello. Quisiera que toda República Dominicana aprenda esta norma porque es solo el 1% que hace bien este manejo protocolar.
Pero, ¿cómo pasamos delante de estas personas? Debemos pasar ofreciendo nuestra parte frontal y no pasar de espaldas a los ocupantes de los asientos; aunque hay costumbres para todos los gustos y opiniones a favor o en contra de pasar de cara al escenario o de espaldas al escenario. Hay que pasar de la forma más cómoda y menos molesta para todos. Es cuestión de sentido común. Si el paso es muy estrecho, debemos solicitar «por favor» que se levanten para poder pasar con mayor comodidad y ocasionando la menores molestias posibles.
Personal laboral de la sala o local de espectáculos
Si la sala o recinto tiene Protocolos, Edecanes o cualquier otro personal puesto por la organización para facilitar información o el acceso a nuestras localidades, si nos acompañan hasta nuestro sitio, es correcto dar una propina. No solo debemos dar una propina a los acomodadores, también podemos tener este detalle con el personal que nos presta un servicio o nos da una información. Decir gracias al finalizar el acompañamiento a su siento eso nunca está demás.
Comer y beber dentro del recinto o sala o evento al aire libre
Salvo en espectáculos al aire libre o en recintos muy grandes donde no hay lugares asignados si no espacios comunes, no debemos comer o beber durante un concierto o representación (ópera, teatro, expo de arte etcétera). Si tomamos algún tipo de snack, finger foods o similar, no debemos hacer ruido al comer. Tampoco es correcto molestar a toda la fila ofreciendo o compartiendo estos «aperitivos «dentro del Teatro . Si se ha preparado un after luego del evento manejarnos con las formas posibles ejemplos : si usted fuma entonces ubicarse en el área de personas que fumen, controle las bebidas alcohólicas aun el anfitrión sea una persona que se desborde y abundante.
Conversación y cuchicheo durante la actuación
Podemos hablar con nuestros compañeros de asiento, en voz baja, hasta que empieza la función o espectáculo. A partir de ese momento debemos permanecer en silencio. Nada de comentar una escena, comentar como va vestido el protagonista, preguntar a cada momento ¿qué ha dicho? y frases por el estilo. En este caso el anfitrión dio un discurso digno de escuchar palabras que marcaron humanamente la biografía del señor que fue homenajeado póstumamente entonces yo atenta escuchaba personas perdidas conversando temas banales . Al final empezaron a preguntar que en verdad era el tema global del evento que fue resumido en el discurso del anfitrión y en las presentaciones previas. Es tema de que el dominicano NO ESCUCHA.
Si tenemos una persona a nuestro lado o cerca de nosotros que no para de hablar o molestar, podemos indicarle que se calle de forma educada. Si no nos hace caso, aunque tratemos de hacerlo de forma educada, lo mejor es que llamemos al acomodador o al encargado de la sala. Pero no debemos enfrascarnos o comenzar una discusión, que perjudica al resto de espectadores.
Aplausos, con un poco de mesura que todo el país aprenda esta regla por favor
Por mucho que nos haya gustado el espectáculo no debemos ser exagerados con los aplausos y gritos de alabanza hacia los artistas. Y mucho menos perder las formas. Podemos gritar un ¡bravo! o pedir un bis, pero siempre sin dejarse las cuerdas vocales en el intento. Los aplausos, de igual forma, deben ser moderados en cuanto a frecuencia e intensidad.
El Himno Nacional NO SE APLAUDE, POR FAVOR!!!
Las ovaciones no son una prueba olímpica ni una competición. No debemos tratar de dar más aplausos o más fuertes que los demás. Prudencia y moderación en el comportamiento. Respecto a los famosos silbidos, lo mejor es dejarlos para otra ocasión, salvo que sea una costumbre arraigada en nuestro país o ciudad. Salvo actuaciones memorables, no es necesario que nos pongamos en pie, aunque otras personas lo hagan. La gente suele manifestar cierta facilidad a ponerse en pie para demostrar su gran alegría por una actuación.
Ponerse cómodo pero no repantigarse
Por favor moderar los selfies, fotos con los anfitriones o personalidades en este caso Ministros, Funcionarios, Artistas o el Anfitrión del evento que todos están disfrutando la amena velada y conversando los pareceres porque son personalidades con agendas cargadas y precisamente asistencia estos eventos a dar apoyo y a relajar su mente en un espacio cultural que ofrece una nutrida experiencia a todos el que asiste.
Por Rocío Regalado
