EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Estudiantes de las escuelas de ingeniería civil, ambiental, arquitectura y diseño de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) ganaron el premio “Best Seismic Performance” en el Décimo Noveno Concurso Anual de Diseño Sísmico para Estudiantes Universitarios, del Instituto de Investigación de Ingeniería Sísmica (EERI) celebrado en Utah, Estados Unidos, siendo el único proyecto de una universidad latinoamericana en recibir un reconocimiento de esta categoría.
Con este premio la escuela de ingeniería civil y arquitectura hace historia internacionalmente en temas de rendimiento sísmico, posicionándose en el primer lugar entre universidades latinoamericanas y séptimo lugar entre 32 universidades del más alto calibre a nivel mundial, entre ellas New York University, University of California, Cornell University, Purdue y Stanford.
El equipo quedó en el primer lugar en el reglón del costo sísmico anual, donde aparte de diseñar y construir la maqueta de un edificio con medidas y pesos específicos, que resistiera vibraciones de simulación sísmica, también tenían que hacer un análisis de costo y beneficios sobre su estructura para demostrar que los daños de un terremoto para su edificación conllevarían los mínimos gastos económicos.
El equipo formado por siete estudiantes de ingeniería y cuatro estudiantes de arquitectura, con edades entre 19 y 22 años, tuvo que enviar una propuesta en respuesta al llamado a concurso, y recibieron la aprobación aproximadamente tres semanas después.
El mayor reto de este año estaba enfocado en los cambios de las dimensiones de la estructura, donde los primeros niveles del edificio debían tener cierta medida, y según iban avanzando los pisos las dimensiones cambiaban de manera brusca y luego los últimos niveles volvían a tener las mismas medidas de los primeros pisos.
Este diseño estructural llamado “The Lattice”, provocaba que la construcción fuera más vulnerable ante la ocurrencia de un sismo, el reto consistía en mantener el diseño, pero al mismo tiempo debían lograr una estructura sismo resistente. “Los arquitectos son súper creativos a la hora de diseñar edificaciones, por lo que resulta desafiante, elaborar determinados diseños y mantener la sismo resistencia”, explicó Ana Peña, estudiante de arquitectura.
Los niveles del 8 al 10 de la estructura eran los más vulnerables, y fue donde se vieron obligados a realizar cambios y aplicar refuerzos. Los diseños de maquetas elaborados por el equipo eran probados en el sistema Etabs de CSI América, donde podían probar y verificar los errores que tenía su diseño.
Luego de construir el modelo a escala, empezaron a probarlo en una mesa vibratoria que simula un sismo. Las dos primeras maquetas construidas se destruyeron en la prueba de la mesa vibratoria. La tercera estructura fue la que soportó la simulación de sismo y conseguir ese resultado le tomó tres meses.
Por asuntos de logística, los estudiantes no estaban seguros de que su maqueta llegaría a tiempo a la competencia en Estados Unidos, así que, ya establecidos en Utah, decidieron construir una cuarta maqueta a última hora, la cual se fabricó en una habitación de hotel, bajo mucha presión, sin todos los materiales necesarios, donde los jóvenes tenían que repartirse el tiempo entre trabajar en su estructura, dormir y comer.
Aunque la maqueta construida en el país llegó a tiempo a la competencia, el equipo decidió usar la cuarta maqueta que habían elaborado en Utah, y esta fue la estructura que ganó la competencia.
El evento tuvo lugar del 27 de junio al 01 de julio de 2022 y los estudiantes galardonados en este proyecto fueron Sherlin Montero, Karla Medina, Brenda Rodríguiez, Melanie Dickson, Anny de la Rosa; Rafaelina Liranzo, Isaac Moloon, Ana Peña, Nathalia de León, Scarlet Sarraff, y Camila Cruz.
“Es muy difícil reforzar estructuras, invertir millones, y cambiar el país de un día a otro, sin embargo, con los estudiantes haciendo y aprendiendo podemos construir un país resiliente, que viene de la academia. No es lo mismo un ingeniero que se gradúa sin el conocimiento del respeto al riesgo sísmico, de las condiciones que deben darse en una construcción para resistir a un terremoto que alguien que lo haga. Estamos construyendo capacidad país, aquí, desde la universidad”. Culminó Ashley Morales, directora de la Escuela de Ingeniería Civil y Ambiental de la PUCMM.




