RESUMEN
Los sondeos de la firma Mark Penn/Stagwell/SIN para las pasadas primarias fueron el reflejo de los deseos de la cúpula fraudulenta del PLD.
En primer lugar, tal como ocurrió en las urnas, Luis Abinader logró una contundente victoria.
Y, segundo lugar, la fruta envenenada. Reflejaron el fraude a la perfección y Gonzalo Castillo le “ganó” por estrecho margen a Leonel Fernández.
Ese “aval” fue ampliamente explotado, siempre siguiendo los designios de Danilo y su entorno, que lograron imponerse con el uso del dinero del Estado y situaciones anómalas que por más justificaciones nunca fueron en realidad aclaradas.
De paso aprovecharon esa encuesta para introducir algunas falsedades que por la atención del tema principal, pasaron desapercibidas.
Veamos la primera:
“En relación a la pregunta sobre por quién votaría en las elecciones del 2020, los resultados fueron los siguientes: el PLD ganaría los comicios con 36% sobre el opositor partido PRM tiene 31% de probabilidades”.
Las elecciones municipales fueron un mentís a esos pronósticos.
He aquí la segunda falsedad introducida de contrabando:
“A estos resultados se le agrega que el 52% de los encuestados está de acuerdo con que la Constitución debe ser modificada para unificar las elecciones congresuales con las presidenciales, el 43% dice que no y un 5% no sabe o no contestó”.
En ese aspecto agregaban que aunque Danilo Medina “ya no es candidato presidencial, un alto 59% se encuentra satisfecho con el trabajo del presidente”. Justamente cuando el mandatario estaba en su punto más bajo.
Se trataba mostrar un apoyo que no tenía Danilo Medina, un respaldo inexistente a su derrotado proyecto continuista, de paso dejando abierta su inhabilitación, mediante el cual podía inferirse que su endoso a Gonzalo Castillo era determinante.
Toda esta jugarreta diseñada con extrema delicadeza, más los actores participantes, supuestamente le otorgaban cierta “calidad moral” a esta firma para que el próximo zarpazo alcanzará alguna credibilidad.
Lamentablemente han logrado todo lo contrario, pues al atar los cabos sueltos ha quedado al desnudo que aquellos polvos trajeron estos lodos.
Por Miguel A. Guerrero
