EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La República Dominicana entrará en una nueva etapa de su sistema de justicia con la entrada en vigencia del nuevo Código Penal este próximo 2026.
Esta normativa jurídica llega a sustituir un marco legal con más de 140 años de antigüedad introduciendo cambios profundos en la tipificación de delitos, el régimen de sanciones y la protección de las víctimas.
La nueva Ley, aprobada por el Congreso Nacional el 31 de julio de 2025, incorpora al sistema más de 70 nuevos tipos penales adaptando la legislación dominicana a las realidades sociales, tecnológicas y criminales del siglo XXI.
Entre las figuras delictivas que se incluyen por primera vez destacan el feminicidio, el sicariato, los delitos informáticos, la violencia económica, la difusión de contenidos manipulados digitalmente con fines de chantaje, así como los crímenes de lesa humanidad, genocidio y desaparición forzada.
Asimismo, consagra cambios significativos como lo es el endurecimiento de las penas para delitos graves. El nuevo Código establece una pena máxima de hasta 40 años de prisión por delito, con la posibilidad de acumulación de condenas que podrían alcanzar los 60 años en casos de múltiples infracciones graves.
También se incrementan las sanciones para delitos sexuales, especialmente aquellos cometidos contra niños, niñas y adolescentes.
La legislación también introduce, por primera vez, la responsabilidad penal de las personas jurídicas, lo que permite sancionar a empresas y entidades cuando delitos sean cometidos en su beneficio o con su participación. Las sanciones pueden incluir multas elevadas, suspensión de operaciones, cancelación de licencias e incluso la disolución de la entidad.
En el aspecto de protección a las víctimas, el nuevo Código Penal fortalece las órdenes de protección, amplía los plazos de prescripción de delitos sexuales, crea mecanismos de seguimiento a agresores sexuales y refuerza el abordaje penal de la violencia de género y la violencia intrafamiliar, áreas que históricamente han generado alta preocupación social.
Otro punto relevante es el combate a la corrupción, al establecer penas más severas para funcionarios públicos, ampliar los plazos de prescripción de estos delitos e imponer la inhabilitación para ocupar cargos públicos a quienes resulten condenados.
Aunque el Código mantiene un enfoque punitivo más riguroso, también incorpora medidas orientadas a la reinserción social, como programas de reeducación, vigilancia posterior al cumplimiento de la pena y mecanismos de prevención de la reincidencia.
El nuevo Código Penal entrará en vigencia en agosto de 2026 después del vacatio legis, otorgando un período de adaptación a las instituciones que conforman el sistema judicial, los cuerpos de seguridad y la sociedad en general.
Su aprobación ha sido catalogada como una de las reformas legales más trascendentales de las últimas décadas, al redefinir las bases del derecho penal dominicano y responder a demandas históricas de actualización y mayor eficacia en la administración de justicia.
El Código Penal finalmente fue aprobado después de haber permanecido en el Congreso Nacional por más de 20 sin encontrar el consenso necesario para lograr su salida.
La Ley 74-25 que instruye el Código Penal de la República Dominicana fue promulgada el pasado mes de agosto por el Poder Ejecutivo y su aplicación comenzará a partir de esa misma fecha, pero del año 2026.




