RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, MADRID. – La ministra española de Defensa, Margarita Robles, apostó este miércoles por una Europa «unida» y «sin complejos» ante la «incógnita» del apoyo a Ucrania por parte de la nueva administración estadounidense de Donald Trump, cuyo papel, no obstante, consideró «esencial» en el desarrollo de la guerra con Rusia.
La ministra compareció este miércoles en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para dar cuenta de la participación de España en la misiones en el exterior, así como del apoyo a Ucrania en la guerra contra Rusia.
En este sentido, reconoció que el cambio que se va a producir en EE.UU. «va a ser fundamental» en el apoyo de este país a Kiev, aunque se remitió a la última reunión de ministros de Defensa de la OTAN, en la que el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, aseguró que Trump no iba a cambiar lo básico de la política americana porque la ayuda estaba aprobada por el Congreso.
No obstante, admitió que es «una incógnita» lo que hará la administración Trump. «Todos lo sabemos y, por tanto, vamos a ver lo que ocurre, pero sí nos parece importante que Europa, que tiene que tener un liderazgo y un papel, y que no tiene que tener complejos, tiene que presentarse unida», señaló Robles.
Respecto a que el armamento que España está enviando a Ucrania pueda llegar a Rusia, después de la decisión del presidente estadounidense, Jose Biden, de autorizar el uso de misiles de alto alcance por parte de las tropas ucranianas en territorio ruso, Robles explicó que el armamento que España envía «no tiene esa capacidad», y mostró su respeto por la decisión «soberana» de EE.UU.
La ministra advirtió de que el incremento de los ataques rusos a la población civil ucraniana y a instalaciones logísticas de electricidad, junto con la participación de soldados coreanos en el bando ruso, hace que esta guerra ya no sea un escenario europeo sino global, que pone de relieve un eje Rusia-Corea del Norte-Irán que supone una amenaza a la estabilidad.
«Estamos en unos momentos difíciles, complicados y de preocupación», apostilló la ministra, antes de reiterar que la UE atraviesa cambios, que hay «especial interés» en invertir en defensa, que existe también «un miedo claramente visible por parte de los ciudadanos del norte» y que se desconoce el papel que va a desempeñar la administración Trump en sus relaciones con la OTAN.




