RESUMEN
A propósito del depósito ante el Congreso Nacional, del proyecto de Ley de Modernización de Reforma Fiscal consignado por el Poder Ejecutivo, específicamente por el ministro de Hacienda Jochy Vicente, el pueblo dominicano se ha unificado y abrazado, en búsqueda de que sus intereses o sectores que representan no se vean afectados. Dicho depósito de la pieza que se pretende aprobar fue introducida en la cámara baja el martes 08 del mes de octubre del 2024, y a partir de allí ha sido el tema principal que acapara toda la atención nacional, en las noticias, redes sociales, debates políticos, reuniones formales, reuniones informales, entre otros. Y es que como dijimos precedentemente cuando a un dominicano le dicen que deberá pagar más, “se empantalona”.
Debemos indicar que los motivos por los cuales motivaron al gobierno en emplearse a fondo para instrumentar y redactar una pieza legislativa que permita al Estado recaudar más ingreso, es porque en la actualidad gastamos más de lo que generamos. En términos llanos estamos ganando 15 pesos y gastamos 19 pesos, teniendo un déficit presupuestario que obligatoriamente debe ser satisfecho o cubierto a través de préstamos, para así poder cumplir con las obligaciones que enfrenta el gobierno en cada presupuesto anual. Asimismo, fue motivada la reforma, debido a que actualmente el sistema de tributos de la República Dominicana, no va acorde con el momento en que vivimos los dominicanos, hoy año 2024, ya que el sistema de impuestos que se tiene es el que fue aprobado hace más de doce (12) años, teniendo un método totalmente desfasado y que no va con la realidad estatal de la época.
Estas realidades y justificaciones fueron la que provocaron el sometimiento de esta nueva reforma por parte del Estado, en donde los principales los candidatos presidenciales que se presentaron en las elecciones de mayo del 2024, estuvieron de acuerdo en el punto de que cualquiera que ganará los comicios debía avocarse a una reforma fiscal, tal como ocurre en el caso de la especie. Es en esas atenciones, y en virtud de que el pueblo dominicano a través de los diferentes medios de difusión, han expresado su profundo rechazo de este nuevo sistema de impuestos, por el hecho de que carga significativamente los bolsillos de la clase media dominicana.
Es por eso, que la Cámara de Diputados, invitó al Congreso Nacional, a los interesados para realizar vistas públicas el jueves 17 de octubre, en donde cualquier ciudadano, miembro de una asociación, un sindicato, un comerciante, un profesional o cualquier persona que le perjudiquen los efectos de la reforma, podría asistir, a los fines de ser escuchados por los legisladores de la cámara baja, expresando allí las diferentes inquietudes y desacuerdos que se tienen con la reforma.
Este ejercicio permitió que muchos dominicanos y dominicanas se pronunciaran libremente y establecieran lo que ellos como persona o en representación de un colectivo entendían sobre la reforma. Esta acción democrática de escuchar al pueblo, asiste a los legisladores que son los que tienen la potestad en estos momentos de conocer, modificar, rechazar y aprobar el proyecto enviado por el poder ejecutivo de modernización fiscal, a que estos que fueron elegidos por el voto popular por una determinada demarcación, puedan ponderar y analizar las consecuencias que puede provocar la aprobación de este texto legislativo, en cada sector determinado.
No obstante, entendemos que ciertamente al país se le ha dado un trago amargo con este proyecto de Ley de Modernización de Reforma Fiscal, sin embargo, teniendo un presidente como Luis Abinader, que a lo largo de su ejercicio como primer mandatario, siempre ha puesto su oído en el corazón del pueblo, deducimos, que el mismo proyecto de reforma depositado, deberá ser reevaluado y modificado en algunos aspectos trascendentales que golpean muy fuerte a la clase media, para que sean flexibilizados y los diferentes sectores no se vean tan afectados y cargados. Esta clase pensante y trabajadora no se le debe atropellar y sumergirla en un abismo de impuestos que no pueden sostener.
Algo que si estamos todos estamos de acuerdo y es la realidad que vive la República Dominicana, en donde se hace imperativo e impostergable la aprobación de una reforma tributaria, que si pueda recaudar fondos suficientes, para abaratar la operatividad del gobierno y poder ejecutar la obra de gobierno del presidente Luis Abinader. Esta obra de gobierno que se traduce en más salud, más seguridad ciudadana, un sistema de transporte eficiente, más energía eléctrica y ayudas sociales, soluciones que se convierten en bienestar colectivo para todos los dominicanos.
Sin temor a equivocarnos, el primer mandatario encontrará y hallará soluciones que permitan recaudar los tributos que requiere la nación, sin tener que maltratar a los diferentes sectores que actualmente puedan verse muy lastimados y lacerados con la reforma.
Esperemos el desenlace de esta realidad que enfrentamos, en donde debemos continuar escuchando al pueblo, pero aprobando una nueva reforma fiscal, ya que se requiere urgentemente un nuevo método de impuestos.
Por Paul Maldonado
