RESUMEN
Hace un par de semanas escribí una columna sobre la importancia del deporte para la sociedad. Un ejemplo de eso es que el Comité Olímpico Internacional (COI) aceptó otra vez un Equipo Olímpico de Refugiados, tema mediático en medio de los Juegos Olímpicos, que se celebran en Tokio, Japón.
De hecho, el domingo el dominicano Euri Cedeño noqueó al venezolano Eldric Sella, un atleta refugiado en Trinidad y Tobago, quien salió en el 2018 de su país huyéndole al presidente Nicolás Maduro.
Sella, primer atleta con esa condición de Latinoamérica, tiene como entrenador a su padre, que también salió de Venezuela.
El deporte no está exento a la política. Aunque Sella se fue de Venezuela por la situación que atraviesa ese país suramericano y luego fue contactado por el COI para ayudarle y que sea parte de ese Equipo de Refugiados, el presidente Maduro instruyó que se le diera todo el apoyo posible al boxeador, porque a pesar de la política que pueda tener dentro de su ideología, “es un venezolano y nosotros como gobierno tenemos el deber de apoyarlo”, indicó a través de un representante del Ministerio de Deportes de su país instalado en los Juegos Olímpicos de Tokio.
Sella no solo fue apoyado por atletas venezolanos que estuvieron pujando a su favor en contra del dominicano el domingo, los colombianos corearon al caraqueño para animarlo, aunque al final no pudo con el nativo de La Romana.
Es la segunda vez que los Juegos Olímpicos acogen a un Equipo Olímpico de Refugiados, que en Tokio está compuesto por 29 integrantes. Los deportistas de este equipo, a diferencia de los otros, compiten bajo la bandera olímpica y en caso de que alguno de sus miembros gane medalla, la imagen de los cinco anillos es la que la que se izará al son del himno olímpico.
De los atletas elegidos, nueve son originarios de Siria, cinco de Irán, cuatro de Sudán del Sur, tres de Afganistán, dos de Eritrea y uno de Camerún, Congo, República Democrática del Congo, de Irak, de Sudán y de Venezuela.
Un apunte
Hablando del tema de la política y el deporte, hace unos días Luisín Mejía gestionó que atletas de Haití viajen a través de República Dominicana para participar en los Juegos Olímpicos, acto que fue aplaudido y elogiado por el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, quien en su discurso en la inauguración de los Juegos habló de la esperanza y la superación.
“Este es el poder unificador del deporte. De solidaridad, de paz y el mensaje de resiliencia. Esto nos da a todos la esperanza de seguir caminando juntos”.
