EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La jueza suplente del Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de la provincia La Altagracia, Evelin Cabrera Ubiera, envió a juicio de fondo a Héctor Bienvenido Peña García, quien haciéndose pasar por abogado, habría estafado a varias personas con la sumas de RD$5,582,784.00 millones, de acuerdo a la acusación formal del Ministerio Público.
Según la investigación, Peña García, presentándose como licenciado en Ciencias Jurídicas, convenció a Francisco Arache Santana de entregarle RD$2,825,000.00 mediante transferencias bancarias, con la falsa promesa de gestionar la recuperación de fondos invertidos en la empresa Investor Winner IW, S.R.L.
Parte de este dinero, RD$800,000.00, fue depositado en una cuenta bancaria a nombre de su esposa, Judit Desiree Peña Ramos, quien también está bajo investigación.
Al supuesto abogado también se le acusa de haber estafado, supuestamente, a Wilkin Guerrero Martínez, Fernando Alberto Cruz Paniagua, Clemen Elizabeth Domínguez Paniagua, Randy Francisco Montesino Rodríguez, Junior Reyes y Félix Núñez Puntiel, con RD$2,757,784.00,en diferentes fechas del 2023.
Las pruebas presentadas por la Fiscalía de La Altagracia incluyen múltiples transferencias bancarias, grabaciones de conversaciones extraídas por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) y una certificación del Colegio de Abogados de República Dominicana (CARD) que confirma que Peña García no es togado.
El imputado, a quien se le conoce el caso en libertad, enfrenta cargos por violación a los artículos 59, 60 y 405 del Código Penal Dominicano, relacionados con estafa y asociación ilícita para delinquir.
Según el abogado Enmanuel Rivera, quien representa a algunas de las personas afectadas, Peña García se presentaba ante las personas, mostrando ser un hombre de influencia y con relaciones en la Fiscalía de La Altagracia.
Sobre Investor Winner
Investor Winner es una empresa investigada a través de la operación Gaviota por supuestamente estafar más de 3,000 millones de pesos, mediante un esquema fraudulento de operaciones bursátiles con las que prometía a las víctimas un rendimiento mensual de entre 10% y 30%.
Sus ejecutivos fueron apresados en allanamientos, donde participaron más de cien policías, fiscales y unidades especiales, se realizaron en La Altagracia, Santo Domingo, Azua, Dajabón y el Distrito Nacional, en los que se incautaron evidencias vinculadas a la investigación.
La red se valía de medios tecnológicos para perpetrar las estafas, empleando redes sociales para atraer y engañar a las víctimas a las que prometían rendimientos inusualmente altos, captando a los clientes potenciales con promesas de ganancias extraordinarias, superiores a las que maneja el mercado con inversiones legítimas. .




