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19 de enero 2026
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OpiniónAlfredo GarcíaAlfredo García

Enfócate en lo que eres bueno y olvídate de tus defectos

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RESUMEN

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“Todos son genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida creyendo que es un inútil” – Albert Einstein

 

Avanzar hacia la excelencia obliga a cuidar los hábitos y a agregar otros a nuestro repertorio diario, y por via de consecuencia consolidar una mentalidad férrea caracterizada por la autoconfianza.

La mejor manera de desarrollar la autoconfianza es enfocándote en lo que realmente eres bueno y dejar un poco de lado aquellas cosas que puedes mejorar.

Pues cuando te enfocas también en lo que no eres bueno, das pie a que la inseguridad germine en ti, dando al traste con tu autoestima.

Cuando proyecta seguridad sin importar el lugar o la circunstancias generas más confianza en los demás.

En ese sentido hay que decir que el éxito no se construye como un hecho aislado que ocurre por seguir una meta pues eso aunque puede suceder, tiene la particularidad de que es pasajero y pudiera desencadenar frustración cuando se alcanza y luego se pierde.

Para ser exitoso debes encarnar el éxito, convertirte en una esa persona que por medio de la creación de un sistema de pequeños hábitos diarios se va construyendo en lo que quiere ser.

La mentalidad y los hábitos juegan un papel determinante y crucial pues todo lo que diariamente hagas por pequeño que parezca con el tiempo marca la diferencia porque se va acumulando.

Para ello hay que mantener el entusiasmo en alta por medio del enfoque de las virtudes que te adornan más que en los defectos que a todo el mundo le acompañan, pues como bien dijo el tenista mundialmente famoso Roger Federe, “la perfección es imposible”.

Pero además en mi trajinar he descubierto que cuando tu luz brilla fuerte, tus defectos se aminoran y mayores son tus aportes para ayudar a mejorar la vida de los demás.

Enfocarse en las virtudes más que en tus defectos de una manera equilibrada y sana permite que potencies tus capacidades a su máximo nivel haciéndote cada vez más productivo.

Impacto en tu estado de ánimo

Pero además tu estado de animo y tu autoestima se mantienen estimulados en todo momento lo que se traduce en energía pura operando a tu favor para bienestar metal, físico y espiritual en las áreas familiares, profesionales y sociales de tu vida.

Muchas personas piensan que tener una mentalidad enfocada en tus virtudes, puede encaminarte a la arrogancia y al orgullo, lo cual no es descartable, sin embargo, hay que sopesar qué te conviene más si alcanzar tu mayor potencial o enfocarte en los defectos que siempre tendrás y que te llenan de inseguridades.

Cuando trabajas en lo que eres bueno y te enfocas en seguir desarrollando tus virtudes ves la vida más alegre por cuanto también te vuelves más optimista y saludable ya que la alegría es la mejor medicina para la salud física, espiritual y mental.

Un amigo me comentó que siempre su jefe le recriminaba y hacía una alaraca cuando cometía errores que según me decía, en un ejercicio de honestidad, eran insignificantes y pasajeros por demás.

Sin embargo, cuando alcanzaba logros sobresalientes tan impactantes que le reconocían hasta fuera de su empresa, no recibía reconocimiento alguno,

Ante esa situación, le dije que el antídoto contra ese desaliento es enfocarse solamente en lo que es bueno y que hace bien.

Meses después me dijo que con ese cambio de enfoque todo había cambiado en su entorno laboral pues al aumentar su seguridad y autoestima ya no le herían tanto las críticas entendiendo además que nunca todos estarían conforme.

Esta reflexión nos enseña que si como el jefe de mi amigo, nosotros mismos nos enfocamos en los defectos que tenemos, nos llenaremos de inseguridades y nos sentiremos insuficientes.

Como bien dijo Albert Einstein: “todos son genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida creyendo que es un inútil”.

Sin embargo cuando nos mantenemos con la mirada fija en lo que hacemos bien, nuestra seguridad y autoestima se disparan a niveles tan grandes que desencadenan nuestro máximo potencial.

Cabe destacar que ayuda a ser persevantes y consistentes el disfrutar lo que hacemos y para disfrutar lo que hacemos debemos dejar de mirar nuestros defectos enfocándonos solamente en nuestras virtudes.

Finalmente, no podemos perder de vista que nunca seremos perfectos, por cuanto aceptarnos como somos, con nuestras virtudes y defectos se vuelve una imperativo si queremos ser exitosos en la vida que en resumidas cuenta es sentirnos orgullosos de lo que somos y sentirnos bien en nuestra propia piel.

Por Alfredo García

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