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27 de marzo 2026
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OpiniónRamón LeonardoRamón Leonardo

Energía con sentido común 

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RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

La inauguración de la termoeléctrica de Manzanillo…
es como comprarse un vehículo nuevo…
con las cuatro gomas viejas.

¿Por qué?

Porque el gobierno está comprometiendo al país a comprar energía…
a una planta moderna…
pero con un sistema de transmisión obsoleto
que pierde hasta un 30% de la electricidad.

Es decir…
de cada 100 pesos que se producen en energía,
30 se pierden en el camino.

Eso no es desarrollo…
eso es ineficiencia institucionalizada.

Lo correcto era muy simple:
Ninguna planta nueva…
sin primero modernizar las redes de transmisión.

Eso debió ser una condición obligatoria a los inversionistas.
Primero eficiencia… después expansión.

Pero no se hizo.
Ahora bien…
yo propongo algo distinto.

Algo que sí transforma el país desde la raíz.
Si yo soy presidente de la República…
en lugar de concentrar la inversión en una sola planta,
impulso un programa nacional de energía distribuida:
500,000 familias con paneles solares en sus techos.

¿Y cómo se paga?
Fácil.
Lo que hoy pagan en las EDEs…
lo convierten en cuota para adquirir su sistema solar.

Con garantía del Estado…
Es convertir el gasto de las familias en inversión
Y la garantía de las empresas instaladoras.

¿Resultado?

Menos dependencia del sistema central
Cero pérdidas de transmisión en esos hogares
Ahorro directo para las familias

Y liberamos una enorme cantidad de energía…
para la industria, el comercio y el desarrollo productivo del país
Eso sí es planificación.
Eso sí es pensar en el futuro.
Porque un país no se levanta
con decisiones aisladas…
Se levanta con visión.

Quinientas mil familias con paneles solares pueden representar una capacidad energética comparable a una gran termoeléctrica como Manzanillo. Y con una ventaja enorme: esa energía se consume en la misma casa donde se produce, sin perderse en redes viejas ni en transmisión ineficientes, más inteligencia económica, más ahorro nacional y más libertad energética para el pueblo.

Pero claro…
no se le puede pedir peras al olmo…
ni visión de país a quien solo administra el momento.


Por Ramón Leonardo

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