En la historia de la humanidad han habido personas que por sus obras se han mantenido incidiendo en la memoria de los hombres y mujeres hasta la era presente inclusive, pudiendo mencionarse a manera de ejemplo, algunos de ellos destacado en la rama del saber y de gobernar sus respectivos países, y buena parte del mundo, tales fueron: Sócrates, Platón, Aristóteles, Julio Cesar, Winston Churchill, George Washington, Napoleón y nuestro Juan Pablo Duarte circunscribiendo la obra de este ultimo a la consecución de la independencia de la Republica Dominicana.
La obra de estos grandes hombres de la historia humana, les ha permitido permanecer en nuestras memorias, pero de manera esporádica e intermitente en lo que a cada uno le concierne, no sucediendo así, con nuestro señor Jesucristo y su obra al paso por el mundo, y no es para menos ya que es el hijo de Dios nuestro padre creador y ejecutor del universo, autor del plan perfecto de la humanidad.
Jesucristo ese personaje especialísimo por mandato de Dios quien ostento la dualidad de ser humano y divino, era la última esperanza de Dios con la certeza de que los humanos le iban a ser caso a su mensajero por ser su hijo, ya que había mandado a otros y lo habían maltratado, humillado y desaparecido del planeta tierra, ya que en la raza humana impera poco la razón, como consecuencia de la violencia e injusticia del género humano, pero Dios no pierde la esperanza, ni nunca la ha perdido, en tal sentido mando a su hijo Jesucristo para con su prédica de amor y comprensión, redimiera a los hombres y mujeres que son y han sido víctima del diablo y sus secuaces.
La biblia, el libro sagrado de los Cristiano, es el que habla del origen, niñez, obra y muerte de nuestro señor Jesucristo, que solo nos habla desde los doce hasta los treinta años de este divino ser, lo que a ciencia cierta no sabemos de esa parte de su vida, pareciendo todo indicar que estuvo dentro de lapso de tiempo en algún templo de enseñanza religiosa, si tomamos en consideración de que aunque Jesucristo no dejo ningún libro donde escribiera su doctrina, lo que si parece ser que Cristo sabía leer, ya que la misma Biblia hace referencia de varias citas mencionada por él, que se le atribuyen a algunos profetas especialmente del profeta Isaías.
Lo único escrito por Jesús de que habla la Biblia, es cuando escribió en la tierra con sus dedos, algo relacionado con la mujer adultera que iba a ser apedreada por los fariseos y los maestros de la Ley de aquel entonces, quienes creían a ciega en la enseñanza de Moisés, cuyos mandatos eran pocos suaves humanamente hablando, situación que Jesús suavizo con su prédica como hijo de Dios, que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos, ya que somos de la misma constitución humana, solo diferenciándonos en nuestra acciones.
Jesucristo ese personaje divino y humano, que con su presencia cambio el rumbo de la humanidad, siendo el referente cuando se va hablar de algún acontecimiento histórico, se dice antes de Jesucristo y después de Jesucristo, quien en tan solo tres años se convirtió en el personaje más aclamado y venerado por la humanidad, en que diariamente implora su ayuda ante el nuestro dios, es decir que su accionar fue desde los treinta hasta los treinta y tres años en que fue cruelmente matado, por aquellos a quienes él había venido a defender y salvar, para que vivieran en un ambiente donde imperara la justicia y la solidaridad, no quedando su paso por el mundo infructuoso, ya que ha sido el más fructífero de todos los hombres desde todo los tiempos y así será para siempre, ya que diariamente en todo momento es venerado, invocado y recordado por la mayoría del género humano, resultando que donde se habla de Cristo hay paz espiritual y esperanza, aunque algunos que se reniegan a comprender su doctrina portándose y actuando de manera irracional, dándole rienda suelta a sus sentimientos y acciones de manera equivocada, especialmente en la semana santa que de manera mancomunada el mundo cristiano recuerda, su vida, muerte y resurrección, donde parte de la humanidad utiliza precisamente esta semana para hacer cosas que a Dios no le agradan, muchos alejándose de sus hogares y/o casa familiar, se desplazán para lugares donde impera el caos y desenfreno humano.
Pero tomando en consideración que todos somos hijos de Dios, y tal como lo dijo en su palabra nuestro señor Jesucristo, que él no había venido al mundo a buscar los sanos, sino a los enfermos, porque los primeros no necesitan medico, sino los segundos, les deseo bienestar a todos los hombres y mujeres, tanto a los que se quedan en casa, como a los que salen de sus hogares sin ningún sentido por pura apetencia material, ya que esta semana mayormente debemos recordar a nuestro señor Jesucristo y su crucifixión; también para meditar y reflexionar sobre los errores humanos y su posible corrección. Les invito a no alocarnos, y que no les hagamos daños a ninguna persona, paz, amen.
