RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, MOSCÚ. – El inversor estadounidense Michael Calvey, fundador del fondo Baring Vostok y que está siendo juzgado por presunta estafa de gran cuantía, aseguró hoy que seguirá invirtiendo en Rusia pese a haberse visto acusado en un caso penal que ha sacudido el sector empresarial internacional en este país.
«Estamos deseando continuar las vistas importantes y ver la pronta finalización del proceso, a fin de poder volver a hacer lo que mejor sabemos hacer: invertir en empresas rusas», señaló a los medios Calvey tras otra audiencia en el tribunal de Meschanski de Moscú.
El juicio contra el estadounidense y seis otras personas comenzó el pasado día 2, dos años después de que el inversor fuera detenido en febrero de 2019.
Por las presiones internacionales fue puesto bajo arresto domiciliario en abril de ese año hasta noviembre de 2020.
Calvey, su socio y otras cinco personas están acusados de apropiarse de más de 2.500 millones de rublos (unos 40 millones de dólares al tipo de cambio en el momento del presunto ilícito) pertenecientes al banco ruso Vostochni.
El inversor estadounidense, que el pasado día 2 se declaró no culpable, ha denunciado que la persecución judicial en su contra obedecer a un conflicto corporativo con accionistas de esa entidad bancaria, en tanto que Baring Vostok ha sostenido que «no hay ningún cuerpo del delito o víctimas en este caso», ya que el banco recibió un segundo reembolso de fondos y retiró su denuncia civil.
El caso Calvey generó una gran preocupación entre asociaciones empresariales estadounidenses y europeas, e incluso entre personalidades rusas como el responsable del Tribunal de Cuentas, Alexéi Kudrin, y el propio presidente de Rusia, Vladímir Putin.
La inquietud por la situación de Calvey llegó a tal punto que el propio mandatario ruso tuvo que intervenir y pedir a los fiscales del país que impidan la prolongación de medidas cautelares como la prisión preventiva contra empresarios en casos en que ésta no esté plenamente justificada.
También el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, tuvo que tranquilizar a asociaciones empresariales extranjeras.
El Kremlin, por su parte, expresó su confianza en que este caso judicial no influirá en el clima de inversiones en el país ante las preocupaciones expresadas por varios empresarios y asociaciones extranjeras.




