RESUMEN
Espero no estar cansándoles con estas opiniones acerca de las inteligencias identificadas por el psicólogo Howard Gardner en su interesante Teoría de las Inteligencias Múltiples, porque todos estos argumentos están dirigidos a los sistemas educativos de los diferentes países, especialmente a los más pobres, porque serán (según lo que pensamos), los de mayor perjuicio desde la génesis misma de la aplicación gradual y sistémica de la Inteligencia Artificial (IA), debido a una gran variedad de efectos directos e indirectos que recaerán sobre los conglomerados. La Inteligencia Musical, de acuerdo a las investigaciones realizadas por el mencionado científico de la conducta humana, es una de las primeras en desarrollarse en los seres humanos. Desde los primeros meses y años de existencia, los bebés poseen la capacidad de balbucear, produciendo e imitando sonidos que escuchan u observan en el contexto en donde pernotan.
Según el investigador Gardner, los individuos que poseen este tipo de inteligencia tienen habilidades para cantar, tocar instrumentos, reflexionar acerca de los sonidos, analizándoles, para crear acordes musicales e innovar en la música.
En lo que tiene que ver con la localización cerebral de esta inteligencia, están implicadas áreas que se ubican básicamente en el hemisferio cerebral derecho, concretamente, en el lóbulo frontal y temporal.
Con la aparición de la Inteligencia Artificial es necesario reiniciar la educación a nivel global, porque de lo contrario estaremos en grandes problemas sociales. La escuela desde la década de los 80 quiere enseñar a los alumnos lo que desarrolla el mundo tecnológico, como si los futuros ciudadanos fueran a ser robot dirigidos a control remoto. Se observan educadores dedicados al desarrollo de exámenes sobre cálculos matemáticos, razonamientos geotrigométricos y la memoria, en un afán inexplicable por invertir su tiempo en ir detrás de la Inteligencia Artificial.
Es necesario que los sistemas educativos cambien ese rumbo para poder cambiar el futuro desde una visión humanista que potencie al ser humano desde las inteligencias múltiples, capacitándoles para lograr cosas que la IA no pueda lograr nunca. Para lograr que los estudiantes de todos los niveles trabajen sobre esa ruta, debemos dejar de examinar para colocar notas con miras a la promoción de cursos y niveles, porque esa educación ya no es posible. Y no lo es, porque ningún humano podrá superar a los robots inteligentes en las áreas de los cálculos, las medidas, la narración histórica, ni en la conceptualización, ni en la memorización y descubrimiento de fórmulas químicas ni en nada que este datado o pueda datarse.
Creemos que es desde esa razón que la escuela debe llevar a los alumnos hacia el aprendizaje de la matemática, de la química, de la biología y de la física. Pero, sabiendo y comprendiendo, que esas cuestiones no serán esenciales para la ocupación humana, debido a que todo respecto a sus asuntos esenciales, podrán ser resueltas con mayor rapidez y eficacia por las máquinas bajo el dominio de la mente humana.
En tal sentido, la escuela tiene el deber de educar sobre aspectos diferentes, enfatizando (como ya hemos dicho), en el desarrollo de la curiosidad, en el desarrollo de la capacidad de pensar críticamente y en la necesaria creatividad, como cualidades humanas fundamentales para continuar desarrollando nuestra civilización.
Tenemos que insistir en que sea de ese modo, porque en el futuro inmediato, la resonancia emocional será enorme y afectará a los conglomerados sociales de manera contundente.
La Ley de la Resonancia Emocional afirma, que, de acuerdo con nuestra vibración particular, atraemos acontecimientos acordes a nuestros verdaderos sentimientos. Ella no responde a lo que anhelamos o deseamos, sino a lo que estamos siendo como seres humanos y a lo que estamos sintiendo en cada momento de nuestro existir.
El mundo del futuro inmediato se vislumbra cargado de problemas existenciales debido al contexto social que circundará, necesitándose de un ser humano capaz de superar los desafíos de la incertidumbre.
De ahí, la importancia de las características de la Inteligencia Musical, es decir, la sensibilidad de apreciación de los sonidos del entorno, para desarrollar capacidades de percibir y expresar formas diferentes de notas musicales, haciendo más fácil el aprendizaje, la imitación de cantos y ritmos. Esta es una inteligencia que puede ser desarrollada desde los primeros años escolares, como una forma de fortalecer el auto esparcimiento y la capacidad para crear música y aprender a tocar instrumentos, desarrollando desde la conducción docente, habilidades de reconocimiento y distinción de los propios instrumentos, con la visión de ir desarrollando habilidades para la composición, a través de la expresión emocional y sentimental.
La escuela necesita desarrollar esta inteligencia, como una forma eficaz de auto esparcimiento, una de las necesidades humanas fundamentales para su equilibrio emocional.
Por: Francisco Cruz Pascual
