EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- Estados Unidos ha intentado convencer a países árabes de que los habitantes de Gaza sean expulsados a la península egipcia del Sinaí, lo que supondría una segunda «Nakba» («Catástrofe») tras la sufrida por ese pueblo en 1948 con el nacimiento de Israel, aseguró hoy el embajador palestino en Ginebra.
«El Gobierno y el pueblo de Egipto no lo permitirán ni tampoco Jordania. Además, el pueblo palestino no se moverá», destacó el jefe de la delegación palestina ante la ONU en Ginebra, Ibrahim Khraishi, en una rueda de prensa.
«Lo que hoy vemos en Gaza no está lejos de lo ocurrido en 1948, cuando empezaron a atacar pueblos, ciudades, asesinaron a más de 500 personas y expulsaron a 900,000 palestinos», añadió el diplomático también en referencia a la «Nakba», uno de los episodios más oscuros de la historia de Palestina.
«Entonces, fuimos víctimas de las víctimas de Europa», señaló en alusión a la llegada de judíos del Viejo Continente tras el Holocausto y tras subrayar que los palestinos viven en esa tierra «desde hace miles de años, antes del judaísmo, el cristianismo y el Islam».
Khraishi fue también crítico con el presidente estadounidense, Joe Biden, por haber dado crédito durante los primeros días de las actuales hostilidades a presuntas informaciones sobre niños decapitados durante los ataques de Hamás al sur de Israel.
«Los europeos creyeron las mentiras de (el primer ministro israelí) Benjamin Netanyahu, de Biden y de su secretario de Estado», afirmó ante los periodistas.
En medio de la actual pugna informativa de ambos bandos, que se acusan mutuamente de mentir sobre las víctimas en el conflicto, el embajador afirmó que ha enviado a otras delegaciones diplomáticas imágenes de las víctimas menores de edad de los bombarderos israelíes contra Gaza.
«Tenemos sus nombres, sus fechas de nacimiento, las evidencias de que han sido asesinados», aseguró.
Por otro lado, añadió, ha pedido al alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, que investigue las identidades de las víctimas israelíes de los ataques del 7 de octubre, perpetrados por el brazo armado de Hamás.
Respecto a la consideración de ese grupo, con el que el partido gobernante en Cisjordania Fatah mantiene una larga rivalidad, Khraishi aseguró que «no es una organización terrorista en absoluto, aunque hayamos tenido desacuerdos políticos con ellos, son parte de la sociedad palestina».




