Un oficial de la Policía Nacional ultimó de un disparo a un menor de edad en el municipio Sabana Grande de Boyá, provincia Monte Plata, informó la institución del orden. El hecho se produjo en momentos en que miembros de una patrulla policial perseguían a un supuesto delincuente. El reporte establece que el segundo teniente Rosario Bernardo Joseph, quien comandaba la patrulla, fue el presunto autor del disparo que le segó la vida al menor Alexander Silva, de 17 años. En 2023 se suspendió el Carnaval de la Vega, tras la muerte del preadolescente Donaly Joel Martínez, de 11 años de edad, a manos de un cabo de la Policía Nacional en medio de un incidente por el volumen de una bocina mientras disfrutaban de esta actividad en esta ciudad.
Las intervenciones policiales que involucran el uso de la fuerza o armas de fuego representan situaciones críticas con implicaciones significativas para la seguridad y la vida de las personas. Estos incidentes pueden dar lugar a enfrentamientos armados entre las fuerzas encargadas de la aplicación de la ley y aquellos individuos que optan por infringirla, y a menudo están asociados con problemáticas como el racismo o el uso excesivo de la fuerza. En su forma más extrema, los agentes de policía solo deberían recurrir al uso letal de la fuerza cuando consideran que no tienen otra alternativa para proteger sus vidas o las de terceros.
La aparición de nuevas tecnologías, como los teléfonos inteligentes y las cámaras corporales utilizadas por los propios agentes, ha permitido la captura de imágenes y videos de los momentos críticos de los enfrentamientos policiales, acercando así esta realidad a la sociedad. El uso de la fuerza definido como el uso efectivo o la inminente amenaza del uso de cualquier forma de coacción o incapacitación física contra un ciudadano” es un fenómeno afectado, en principio, por contextos legales e institucionales
Sin embargo, se advierte que en las intervenciones policiales también están presentes factores de tipo personal y situacional. Por esto, se intenta comprender desde el campo de la Neuropsicología cómo conciben y explican los policías la utilización de la fuerza en encuentros con ciudadanos.
La comunidad científica ha investigado este fenómeno y los factores relacionados con él durante más de cuatro décadas, desde diversas disciplinas académicas como la Psicología, la Sociología y la Criminología. Estas disciplinas han buscado comprender y explicar estos eventos desde múltiples perspectivas y enfoques, con el fin de arrojar luz sobre el conocimiento de este tipo de sucesos.
El origen de la palabra “policía deviene del griego polis, que significa ciudad o Estado y, más concretamente, del vocablo Politeia, que se refería a lo relativo a la Constitución de la ciudad o del ordenamiento jurídico del Estado. Posteriormente, se transformó al término en latín politia, para finalmente convertirse en el término que actualmente conocemos como policía”. La policía moderna debe definirse como un conjunto de personas que reciben autorización de un grupo de ciudadanos para regular relaciones interpersonales en un determinado territorio mediante el uso de la fuerza física. Desde esta perspectiva, ella tendría dos elementos esenciales para el cumplimiento de su función: la autoridad necesaria para intervenir cuando sea imperativo reestablecer el orden público y el simbolismo de justicia que representa al actuar en la investigación y esclarecimiento de los delitos.
En el año 2014, en América Latina murieron por armas de fuego aproximadamente 100.000 personas (97.849), el 84% de los casos por agresiones, el 3% por suicidios, el 2% por accidentes, el 1% por intervención legal y el 10% restante, por lesiones con armas de fuego cuya intención no fue identificada. Teniendo en cuenta su impacto en los niveles de mortalidad, se considera que la disponibilidad de las armas de fuego es un factor de riesgo para la salud pública.
Es por medio de los simuladores de tiro para fusil y pistola o simuladores de polígonos de tiro, que se puede entrenar al personal policial, para que los mismos utilicen de manera efectiva el armamento individual de dotación de combate que les ha asignado. De esta manera no solo se incrementa el nivel de efectividad del disparo, sino que puedan mejora la toma de decisiones en situaciones de alto riesgo; esto a través del entrenamiento en técnicas y tácticas de tiro que los simuladores hacen cada vez más realistas.
España ha adquirido simuladores de tiro Victrix15, instalados en distintos acuartelamientos y bases del Ejército de Tierra, los cuales permiten reforzar la preparación de sus soldados. Este sistema contiene un entorno táctico inteligente recreando de manera virtual en sus grandes pantallas, distintas situaciones en la que deben desarrollar habilidades para reaccionar de la manera más adecuada, distinguiendo las situaciones de peligro de los que no lo son. El Ejército de Argentina cuenta con salones de simulación de tiro con fusil denominados SIMRA; poseen un ambiente de entrenamiento virtual para tiro de reacción, precisión, y conciencia situacional en diversos escenarios; sirven para corregir las distintas técnicas de disparo. Por tanto, tenemos muchos desafíos por delante.
El autor es docente de tecnologías de la Universidad Católica Santo Domingo.
Por Dr. Rafael Bello Diaz
