Ya nos hemos referido al tema del teletrabajo y hemos incluso detallado más de 25 cuestiones que pueden constituirse en peligros, barreras, riesgos laborales, que trae consigo el teletrabajo.
En el día de ayer vimos dos más fruto del ingenio senatorial, que como siempre divorciado del interés nacional, aprueba una ley que intenta mantener a raya a los colaboradores que tele trabajen acogidos a una ley que como la del DNI tiende a nacer muerta.
Cuando digo mantener a raya a los colaboradores que tele trabajen, me refiero a la supervisión y vigilancia que dispone la ley y que implica la instalación de cámaras en la vivienda o la utilización constante de la cámara del computador (laptop) que sería provisto por el empleador.
Pero en adición a esta inaceptable invasión a la privacidad, esta también, la disposición de una visita a la vivienda por parte de la empresa (algún supervisor), para asegurarse de algunos elementos deseables para el éxito del teletrabajo, entre ellos: ambiente adecuado, lugar exclusivo, y por supuesto, asegurarse de que el colaborador no está en cosas diferentes a la que debería estar en el horario de trabajo. Si usted no va a confiar en el trabajador, mejor no lo contrate y a prenda a ser buen líder y gerente primero.
Estas medidas buscan una manera de maximizar el beneficio que le reporta a las empresas el teletrabajo, pues evidentemente, la idea del teletrabajo no es para beneficiar al trabajador, no es el espíritu empresarial él no buscar los mayores beneficios en cada decisión tomada, sin embargo y puede anotarlo, solo se lograría el efecto contrario.
Todas estas medidas, podrían tener una aceptación mínima, o una aceptación por conveniencia inicial con alta probabilidad de rotación de personal, o un amplio rechazo, pues para los que han vivido la experiencia de tener un miembro de la familia tele trabajando, esto genera trastornos y un estrés innecesario en todo el hábitat.
Es importante por esto, que esta ley, no modifique el código de trabajo, que no se aproveche un experimento, para echar por tierra los derechos adquiridos del trabajador, pues sería un engaño más de los que no representan a nadie en el congreso nacional y hasta ahora, han sabido hacer más daño que bien al interés nacional.
Una de las características que busca una tele trabajador es el poder moverse dentro de su casa de un lugar a otro, pues aunque valore la alternativa por muchos motivos, no menos cierto es que el teletrabajo es una forma impactante de deshumanización del trabajo. El ser humano es necesariamente gregario, y el teletrabajo lo usa como un objeto, como una cosa, no como un ente vivo y completo.
El hecho de instalar cámaras aunque sea obligar al uso de cámaras en el propio laptop, ya establece hasta señales de tránsito a los demás miembros de la familia. Hasta las actividades cotidianas en la casa se ven trastornadas, pues no puedes tener música, o ver la televisión, o tener un volumen con los decibeles acostumbrados, porque el nuevo propietario de la casa, la empresa, exige concentración para servir a sus clientes.
Pero aun el hecho de poder escuchar y vigilar todo lo que se mueve en una casa, es una violación a la privacidad que debería respetarse, por lo que establecer por ley, cámaras, supervisión y visitas al hogar, es sencillamente inaceptable.
No pensamos nunca que el ingenio senatorial iba a parir una norma que atentara tan gravemente con las normas de los hogares y que estableciera un contra sentido, a lo que es la novedad del teletrabajo.
Quitar esa novedad intentando establecer normas que afecten la convivencia en los hogares, es matar la gallina de los huevos de oro. Por lo pronto, habrán cabezas de familia, que dirán: a mi casa no viene nadie a poner reglas y eso es sencillamente Plausible.
Estos puntos que vi ayer cuando se publicitaba la norma primar hermana de la ley del Calie la 1-24, vomitada y expulsada para siempre del estomago del pueblo dominicano, dije, pero la verdad es que el encanto de creerse con poder es peligroso en algunas manos.
Si sumamos a estos tres únicos puntos en los que nos detuvimos, los más de 25 puntos que ya habíamos comentado relacionado con los peligros del teletrabajo, desde la óptica del elemento humano, no de la intención perversa y contraria, entonces creemos que será difícil imponer está mal parida ley del teletrabajo y que deteriorara muy rápidamente los ambientes laborales, erosionando la relación empresa-colaborador.
Es que los paradigmas que subyacen en estos pensamientos escogidos en este escrito: cámaras, vigilancia, supervisión, visitas. Parten de una profecía de auto cumplimiento negativa, la cual posa sus creencias en la teoría X de Mc Gregor y el micro management, que promueven los líderes mediocres.
Y siendo así, los resultados que se obtendrían no serian los esperados en cuanto a colaboración voluntaria, estabilidad laboral y la productividad, porque obligar o condicionar a las personas en sus propias casas, jamás podría ser saludable y dar resultados de excelencia.
Por: Julián Padilla
