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15 de enero 2026
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OpiniónCAROLINA SADDLERCAROLINA SADDLER

El «TACO TRADE» beneficia a China

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RESUMEN

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@Saddlerucarolina   carolinasaddler@gmail.com

En los últimos años, el equilibrio de poder global ha experimentado una transformación silenciosa pero significativa. China, antes considerada un país en desarrollo, emerge, no solo como un competidor formidable sino como un líder, que en silencio arrebata la posición dominante que durante años ha sido ocupada por los Estados Unidos.

Mientras Trump «juega» con el “TACO TRADE” (por sus siglas en inglés: Trump Always Chickens Out), bajo la tendencia de imponer impuestos a las importaciones, extremadamente altos, para luego dar marcha atrás, China continúa inamovible en su toma de control global.

Y es que, desde el poderío económico, hasta la innovación tecnológica, y la influencia geopolítica, el ascenso de China está transformando el orden global de este siglo.

Casi todas las políticas, decisiones y acciones de Trump, tanto a lo interno como a nivel externo, están destruyendo rápidamente los principios básicos del poder, además de la credibilidad, de los Estados Unidos.

Una pregunta que debemos de hacernos es ¿Quién se ha beneficiado y se seguirá beneficiando de la ineptitud de Trump?

La respuesta es simple: Xi Jinping, el líder chino, que ha estado en búsqueda y a la espera de una oportunidad que permita a China sustituir a Estados Unidos como fuerza mundial.

Aunque se dice que China es actualmente la segunda economía más grande del mundo, en términos de PIB nominal, la verdad es que China es el mayor dominio mundial en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), según el Fondo Monetario Internacional.

Si bien la economía estadounidense sigue dominando las finanzas y los servicios globales, China se ha convertido en el motor manufacturero del mundo, produciendo casi el 30% de la producción industrial mundial.

La iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de Pekín, lanzada en 2013, ha ampliado su influencia en Asia, África y Europa, con inversiones en infraestructura y acuerdos comerciales que vinculan a los países más estrechamente con China que con países del Occidente.

Un ejemplo de esto lo constituye el hecho de que, en 2024, China superó a los Estados Unidos en exportaciones totales, un hito que subraya su papel como potencia comercial global.

Además, China es líder mundial en infraestructura 5G y está invirtiendo, activa y vigorosamente, en inteligencia artificial, computación cuántica y vehículos eléctricos.

Los planes estratégicos del gobierno, como «Hecho en China 2025» y sus nuevas políticas tecnológicas en el marco del XIV Plan Quinquenal, buscan que el país sea autosuficiente en tecnologías clave y un centro global de innovación.

Asimismo, la creciente influencia de China se siente en las instituciones internacionales, la diplomacia y la presencia militar, de esta, en el mundo.

Si bien China enfrenta grandes desafíos, el superar o no a los Estados Unidos dependerá de las métricas utilizadas y del marco con que se compare.

Recordemos, la competencia ya no es una historia de ascenso y declive, sino de convergencias, disputas, coexistencia, conectividad y adaptabilidad a los tiempos en los que vivimos.

Por el momento, China se proyecta como el eventual vencedor.

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