RESUMEN
(Leges Muntandae Sunt)
La verdad es que el Partido de la Liberación Dominicana a lo que más se puede parecer, dicho en cierto argot, es a una olla de grillos. ¿Cuáles son los aspirantes a candidato presidencial en las elecciones por ese partido? El ex presidente Leonel Antonio Fernández Reyna, Danilo Medina Sánchez, Margarita Cedeño, Carlos Amarante Baret, Reynaldo Pared Pérez, Francisco Domínguez Brito, Manuel Crespo y es posible que se me estén quedando uno o dos más.
En la agenda del PLD debería estar la preservación de esa entidad como entidad política partidaria. La subcultura política del PLD como partido ha sido históricamente la del sectarismo, siendo una organización de cuadros como lo fue en el pasado, lo más lógico es que así fuera. Esa subcultura se cultivó también en casi en toda la izquierda dominicana, tal vez con la excepción del Partido Comunista Dominicano. Bosch en su accionar político, al asumir el rol de líder, le imprimió al PLD una dosis de sectarismo, tal vez influido de pensadores como Ortega y Gasset. Probablemente su salida del PRD y dejar de creer en partido de masas como este se debió a que dejó de creer que los lúmpenes proletarios podían ser militantes revolucionarios, ya que el PRD fue un partido de masas, sobre todo después de 1961.
Algunos le atribuyen a Bosch un exceso de autoritarismo, tal vez proyectando en él lo que ellos dejan también tienen: una cultura autoritaria, justificando un sectarismo anti-bochista y una intolerancia a todo lo que se refiera a Bosch. Ahora bien, Bosch dejó un gran legado de honestidad y de pulcritud en el manejo de la cosa pública, lo que le debe estar faltando a casi todos los peledeistas, sobre todo a los dirigentes; es decir, en el PLD abunda en la militancia y en la dirección la antípoda del legado de Bosch. Maestro, sin querer mover sus huesos, su ejemplo no ha sido tomado en cuenta.
Fue muy cobarde la actitud del comité político del PLD en la coyuntura de 1990, no solamente la de Víctor Grimaldi hoy en el ejercicio de la carrera diplomática, al no defender el triunfo del PLD y no enfrentar el fraude. Ahora bien, ya eso es historia patria. Lo más importante es lo que está pasando al interior del Partido de la Liberación Dominicana y que repercutirá en la situación del país en los próximos años. Son muy audaces los que afirman que al PLD unido nadie le gana, aunque dicho partido puede ganar en las elecciones del 2020, pero nadie puede estar tan seguro de que así sea.
Se puede dar como un hecho de que con Danilo o con Leonel de candidato el PLD no va a ir unido a las elecciones, con cualquiera de los dos las fuerzas políticas que apoyan a uno y otro se dividirán. Cuando Danilo ganó las elecciones en el 2012 se pudo notar que la base social de Danilo era diferente a la de Leonel, sin embargo los gobiernos de ambos tienen el denominador común de que han sido señalados como gobiernos muy corruptos, resultado en el gobierno de Danilo ha sido el escenario opositor de la Marcha Verde.
Otro denominador común entre Danilo y Leonel es la ambición de poder, pero el interés del uno colide con el interés del otro. En la puesta en circulación de un libro de Tony Raful, presidente del PARLACEN, donde Leonel estaba invitado a presentar el libro, el ex presidente Fernández dijo que el e Hipólito eran dos desempleados, insinuando que su empleo sería el de presidente del país. Leonel y Danilo no pueden ser candidatos presidentes por un mismo partido los dos. Sus intereses coliden, porque los dos son del mismo partido.
El autor ve como inminente una división o fractura en el PLD como organización política, de no haber un acuerdo entre Leonel y Danilo para que otro u otra aparezca el candidato o la candidata. Sin embargo, ese acuerdo lo que garantiza, según la modesta opinión del autor, es la unidad del PLD o por no sufrir una gran fractura o una gran división, no necesariamente el triunfo de esta organización política que luce muy debilitada. Se están haciendo gigantescas marcha o concentración de la llamada Marcha Verde, sin embargo, desde hace mucho tiempo el PLD no realiza marchas multitudinarias. Esto fue notorio incluso en la campaña del 2016.
En cuanto a los precandidatos, habría que hacerse la siguiente: ¿cuál de ellos podría ser el candidato a la Presidencia de la República por el PLD en base a un acuerdo entre Danilo y Leonel, con el propósito de que ese partido no se divida? A juicio del autor, aunque antes creía que sólo la Vice-presidenta de la República, la señora Margarita Cedeño, hoy cree que el PLD tiene dos posibles entre los cuales tendrá que elegir a uno de los dos, a fin de no ir a una debacle. Esos precandidatos, uno de los cuales piensa el autor podría se4r la solución a la crisis interna del partido morado, son Carlos Amarante Baret y Margarita Cedeño.
La última no cree el autor que tenga tanta vocación de mujer de Estado, más bien como una política del sistema (capitalismo salvaje que se da con el modelo neoliberal), gusta de las mieles del poder: boato y opulencia, pero es habilidosa y ha tenido de maestro a su consorte Leonel Fernández. A esto hay que la ventaja de ser mujer, ya que las mujeres paso a paso se van imponiendo en la cultura dominicana; la lucha de género le favorece. Ahora bien, el primero, Carlos Amarante Baret, le lleva otras ventajas: una larga carrera política, el autor le vio desde la secundaria en las lides políticas; también tiene una larga trayectoria de funcionario y en cargos en los poderes del Estado, fue senador por Espaillat; le gana a Margarita en luz propia, la cual no la tiene Margarita. La lucha de género favorece a Margarita y no a Carlos Amarante Baret, pero Carlos tiene luz propia. Los otros precandidatos no tienen muchas posibilidades, a juicio del autor, ante un posible acuerdo entre Danilo y Leonel.
Para concluir, Margarita no maneja muy bien los conflictos y su lenguaje resulta ser poco político. Es muy atrevido decir que Leonel tiene un exceso de capacidad, resulta una arrogancia muy grande decir eso. Ningún ser humano tiene exceso de capacidad. ¿Por qué decir que alguien tiene un exceso de capacidad? De todo modo, Margarita ha sabido ser habilidosa para copiar de Leonel la manera de cómo manejar las relaciones clientelares con la gente, para tener cuota de poder.
Por Francisco Rafael Guzmán F.
