RESUMEN
La rivalidad entre Puerto Rico y República Dominicana es más allá que deportes, es cultura y tradición y ahora llevar un partido entre ambos países a la ciudad de New York es el palo más grande que han dado la Fenapepro y la Asociación de Peloteros de Puerto Rico, en conjunto con los Mets y el Grupo Cerro, que dirige el empresario Andrés Salce.
Más de 20 mil dominicanos y boricuas se dieron cita el sábado en el Citi Field para apoyar a una rivalidad que ha perdurado por años. Cabe mencionar que quienes fueron al estadio no le dieron importancia a la temperatura, porque el frío quiso dañar la fiesta, pero no fue así.
El resultado, que al final dio la victoria a los peloteros dominicanos no es lo importante, es que niños, jóvenes y hasta ancianos dieron apoyo a ambos países…incluso vi cubanos, americanos, entre otros ciudadanos de otros países apoyar el encuentro, y eso dice que el béisbol sigue siendo el pasatiempo de dominicanos y boricuas.
No solo fue juego de béisbol, hubo de todo, desde música latina, la gastronomía, y parte de la cultura de ambos países.
El encuentro también dio paso a dos homenajes de dos grandes en el béisbol: Carlos Delgado y Robinson Canó, ambos ex peloteros de los Mets.
El “ShowDown” RD ante PR llegó para quedarse, y con lo que vimos en el Citi Field, un evento que tuvo el soporte de los Mets, está claro que el béisbol caribeño tiene una segunda casa en New York.
No fue tan difícil montar el evento, se habló poco, pero se dio y según los datos que tengo a mano, todo el mundo quedó satisfecho, tanto así que el presidente de Fenapepro, Erick Almonte, reveló a este medio que se explora otras selecciones México, y quizás otras ciudades.
El “ShowDown” RD ante PR no tuvo dimes y diretes, no hubo problemas con la logística ni con los peloteros, no vi nadie de migración en las afueras del Citi Field; lo único que vi fue peloteros sonrientes, fanáticos felices y ávidos de béisbol en la Gran Manzana.
Felicidades para Erick, Vian, Mirabal, Yamil, al Grupo Cerro y su presidente Andrés Salce, y todo el que puso un granito de arena para que este evento sea posible. El béisbol caribeño lo merece y que bueno que la primera vez que dos equipos de invierno llegaran a New York, sean dominicanos y boricuas, en una rivalidad que nunca terminará.
